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	<title><![CDATA[De rerum natura]]></title>
	<link>http://dererumnatura.obolog.com</link>
	<description>Sobre Filosofía de la naturaleza y otros delirios místicos. Apuntes y subsidios para las clases del Seminario</description>
	<language>es-es</language>
	<pubDate>Thu, 21 Aug 2008 19:08:20 +0100</pubDate>
	<lastBuildDate>Thu, 21 Aug 2008 19:08:20 +0100</lastBuildDate>
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		<title><![CDATA[De rerum natura]]></title>
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	<item>
		<title>El despliegue del DInamismo natural III</title>
		<link>http://dererumnatura.obolog.com/despliegue-dinamismo-natural-iii-101770</link>
		<description>
			<![CDATA[
			<p><strong>4. La construcci&oacute;n de la naturaleza </strong></p>
<p><strong>&nbsp;</strong></p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Los sistemas son el resultado de procesos naturales que se desarrollan en torno a pautas, y en ese sentido la construcci&oacute;n de la naturaleza es un amplio proceso de <em>modelizaci&oacute;n, </em>en el cual desempe&ntilde;an una funci&oacute;n central las <em>pautas informacionales: la </em>naturaleza se compone de niveles jerarquizados de organizaci&oacute;n creciente, en cada uno de los cuales existen pautas caracter&iacute;sticas.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La construcci&oacute;n de la naturaleza en sucesivos niveles de organizaci&oacute;n plantea algunos interrogantes, que ahora vamos a examinar, acerca de la direccionalidad del devenir natural, de la emergencia de nuevas pautas, y de la auto-organizaci&oacute;n de la naturaleza en su conjunto.</p>

<p>4. 1. <em>La&nbsp; direccionalidad del devenir natural</em></p>
<p><em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </em>&iquest;Existe, una direccionalidad en el conjunto de los procesos mediante los cuales se construye la naturaleza?</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Para responder a este interrogante, es necesario considerar el sistema de la naturaleza en su conjunto y estudiar con mayor detalle los problemas de los or&iacute;genes. Esta tarea ser&aacute; abordada cuando, m&aacute;s adelante, estudiemos los or&iacute;genes y la finalidad. Pero ya ahora se pueden adelantar algunas reflexiones que permiten avanzar hacia esa respuesta.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Hemos mostrado que en la naturaleza existen muchos procesos unitarios cuyas diversas fases se suceden de modo coordinado; que, con frecuencia, esos procesos se encuentran a su vez coordinados entre s&iacute;; y que todo ello se comprende a la luz del concepto de informaci&oacute;n, gracias a la existencia de programas almacenados en las estructuras naturales. A&ntilde;adimos ahora que <em>cada despliegue de la informaci&oacute;n produce estructuras y pautas que condicionan los ulteriores despliegues y, por tanto, las ulteriores estructuras y pautas,. </em>A medida que se despliega la informaci&oacute;n, se forman <em>canales direccionales; </em>se abren nuevas posibilidades y, eventualmente, se cierran otras.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Una vez que se han formado unas estructuras determinadas, puede crecer de manera notable la probabilidad de que se produzcan unas nuevas estructuras espec&iacute;ficas y no otras. Este aspecto adquiere una importancia especial cuando se estudian las teor&iacute;as evolucionistas. En efecto, en las discusiones sobre la evoluci&oacute;n a veces se argumento recurriendo a las probabilidades, pero s&oacute;lo se tienen en cuenta las probabilidades que se dar&iacute;an si se combinasen factores completamente independientes, sin tener en cuenta que la modelizaci&oacute;n en un cierto nivel representa un aumento notable de probabilidades respecto a las ulteriores modelizaciones en los sucesivos niveles.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Cada proceso unitario posee una cierta direccionalidad: no se produce de modo arbitrario, sino de acuerdo con ciertas pautas. Cuando se coordinan varios procesos, puede suceder (no es necesario que suceda, pero es posible) que se produzca un resultado unitario, nuevo, gracias a la integraci&oacute;n de los dinamismos que concurren. Entonces se da un proceso de <em>modelizaci&oacute;n. </em>Se trata de un proceso de <em>morfog&eacute;nesis</em> en<em> </em>el cual la forma resultante es realmente nueva, o sea, no exist&iacute;a anteriormente una forma de ese tipo. Se comprende que ese resultado sea posible si se tiene en cuenta que diferentes dinamismos se pueden integrar, combinando sus respectivas informaciones, dando lugar a un nuevo dinamismo unitario con su correspondiente informaci&oacute;n.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Por tanto, se comprende que pueda existir un proceso global en el cual se producen niveles sucesivos de organizaci&oacute;n. Esto no significa, por s&iacute; mismo, que exista un &laquo;plan global&raquo; (aunque, desde luego, es compatible con un plan de ese tipo e incluso puede apuntar hacia su existencia: trataremos este problema m&aacute;s adelante). Simplemente indica que en la naturaleza existen potencialidades cuya sucesiva actualizaci&oacute;n puede conducir a una creciente organizaci&oacute;n.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; De hecho, en la naturaleza existe una <em>integraci&oacute;n jer&aacute;rquica de pautas, tanto estructurales como din&aacute;micas, en los sucesivos niveles de organizaci&oacute;n. </em>Esos niveles se superponen e integran: las interacciones b&aacute;sicas, que existen en el nivel subat&oacute;mico, contin&uacute;an afectando a las part&iacute;culas cuando &eacute;stas componen los &aacute;tomos, cuando los &aacute;tomos constituyen mol&eacute;culas, cuando las mol&eacute;culas forman macromol&eacute;culas biol&oacute;gicas, cuando las macromol&eacute;culas biol&oacute;gicas forman parte de las c&eacute;lulas y organismos. Algo semejante puede decirse de muchas propiedades de los &aacute;tomos cuando &eacute;stos forman parte de sistemas m&aacute;s complejos, y, en general, lo mismo vale para cualquier tipo de componentes de los sistemas en los diferentes niveles. Cuando se forman nuevos sistemas unitarios, en las pautas complejas se integran de modo unitario las pautas de los niveles inferiores.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En definitiva, la capacidad de <em>integraci&oacute;n </em>de las pautas y de la correspondiente informaci&oacute;n explica que se puedan producir nuevos sistemas unitarios, que poseen nuevos dinamismos y nueva estructuraci&oacute;n. Y todo ello permite comprender que se produzca un proceso global en el que se forman <em>sucesivos niveles de organizaci&oacute;n:</em> por tanto, que exista una cierta <em>direccionalidad global, </em>cuya explicaci&oacute;n completa exige adentrarse en ulteriores reflexiones (que, como ya hemos advertido, ser&aacute;n abordadas m&aacute;s adelante).</p>

<p>4.2. <em>La emergencia de novedades </em></p>
<p><em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </em>&iquest;C&oacute;mo surgen los nuevos tipos de organizaci&oacute;n?</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Una manera de entender este problema consiste en pensar que la novedad no es sino el despliegue de algo que de alg&uacute;n modo ya preexist&iacute;a; como una alfombra enrollada se desenrolla o despliega, sin que propiamente comience a existir nada que no existiera previamente. Sin duda, algunos cambios son de este tipo, pero en otros se produce algo realmente nuevo. La potencialidad no equivale a la preexistencia del acto que se producir&aacute;. La explicaci&oacute;n aristot&eacute;lica de las novedades exige considerar, como el mismo Arist&oacute;teles lo indic&oacute;, todas las causas y condiciones que intervienen en los procesos.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <em>Para explicar la novedad hay que tener en cuenta todas las interacciones que existen entre las entidades que concurren en un proceso. </em>Por ejemplo, en los procesos en los que se forma un compuesto qu&iacute;mico se producen interacciones que no exist&iacute;an cuando los componentes estaban aislados, lo cual explica que puedan surgir propiedades nuevas. Una mol&eacute;cula de agua tiene propiedades que no se reducen a la suma de las propiedades del ox&iacute;geno y el hidr&oacute;geno; sin embargo, las nuevas propiedades surgen de modo natural cuando los componentes interact&uacute;an en determinadas condiciones.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Adem&aacute;s, como ya se ha indicado, <em>la informaci&oacute;n contenido en los componentes de los procesos puede integrarse en nuevas pautas unitarias. </em>Se comprende, por tanto, que puedan producirse aut&eacute;nticas novedades que resultan verdaderamente <em>imprevisibles si </em>s&oacute;lo se considerasen los factores que intervienen, olvidando su capacidad de integrarse formando un nuevo resultado unitario.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En este sentido, algunos autores han insistido, con raz&oacute;n, en el car&aacute;cter <em>creativo </em>de los procesos naturales<a name="_ftnref1" href="http://www.obolog.com/write/#_ftn1"><sup><sup>[1]</sup></sup></a>. Sin embargo, debe evitarse, tambi&eacute;n en este caso, interpretar de modo demasiado antropom&oacute;rfico el t&eacute;rmino &laquo;creativo&raquo;. Ese t&eacute;rmino significa que los procesos naturales pueden desembocar en resultados nuevos, diferentes de cuanto anteriormente exist&iacute;a. Pero nada autoriza a afirmar que, mediante, esos procesos, pueda surgir cualquier resultado, ni que el desarrollo natural de los procesos se realice de modo completamente auto-suficiente. En otras palabras: si se desea explicar completamente, la &laquo;creatividad&raquo; de la naturaleza, deber&aacute; abordarse en problema de la fundamentaci&oacute;n radical de la naturaleza (y, por tanto, de la acci&oacute;n divina); y, por otra parte, no es posible entender esa creatividad como si los procesos naturales bastasen para producir resultados que trascienden las posibilidades de la naturaleza (es el caso, en concreto, del alma humana espiritual).</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Por consiguiente, la explicaci&oacute;n de los procesos como actualizaci&oacute;n de potencialidades, entendida a la luz del despliegue del dinamismo natural dirigido por informaci&oacute;n que se integra en nuevas pautas, permite afirmar que en los procesos naturales se pueden producir aut&eacute;nticas novedades. De este modo se arroja nueva luz sobre el importante problema de la &laquo;emergencia&raquo;. Pero subsisten los interrogantes metaf&iacute;sicos acerca de la explicaci&oacute;n radical de esos procesos, de sus resultados, y de las dimensiones espirituales que los trascienden.</p>
<p>&nbsp;4.3. <em>La auto-organizaci&oacute;n de la naturaleza </em></p>
<p><em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </em>A prop&oacute;sito de la integraci&oacute;n de las pautas en sucesivos estratos, suele hablarse de <em>una auto-organizaci&oacute;n espont&aacute;nea </em>de la naturaleza. El tema de la <em>auto-organizaci&oacute;n </em>suscita gran inter&eacute;s, tanto en el &aacute;mbito cient&iacute;fico como en el filos&oacute;fico. Se trata, en realidad, de un amplio espectro de temas<a name="_ftnref2" href="http://www.obolog.com/write/#_ftn2"><sup><sup>[2]</sup></sup></a>. S&oacute;lo en el &aacute;mbito de la f&iacute;sica, comprende un conjunto de problemas que se refieren a una nueva frontera de la f&iacute;sica: el problema de la <em>complejidad</em><a name="_ftnref3" href="http://www.obolog.com/write/#_ftn3"><em><sup><strong><sup>[3]</sup></strong></sup></em></a><em> .</em></p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La fascinaci&oacute;n que ejerce el tema se explica porque, por una parte, pone de relieve el dinamismo interno y direccional de la naturaleza, y por otra, alimenta las esperanzas de extender las explicaciones f&iacute;sicas hasta el &aacute;mbito de lo humano.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La experiencia de auto-organizaci&oacute;n en la naturaleza no es algo nuevo. M&aacute;s bien corresponde a experiencias muy primitivas. En efecto, el &aacute;mbito biol&oacute;gico es pr&oacute;digo en ese tipo de fen&oacute;menos, e incluso puede afirmarse que el mundo de los vivientes es el mundo de la auto-organizaci&oacute;n. Las semillas que se convierten en &aacute;rboles, flores y frutos, la concepci&oacute;n y el desarrollo de los animales, las diferentes funciones biol&oacute;gicas y, en definitiva, el entero mundo de los vivientes, son manifestaciones de la capacidad que posee la naturaleza de auto-organizarse. Si el tema de la auto-organizaci&oacute;n cobra hoy d&iacute;a un inter&eacute;s especial, ello no se debe a que se haya descubierto su existencia. Se debe a que, por primera vez en la historia, se est&aacute; alcanzando una cierta comprensi&oacute;n de los mecanismos b&aacute;sicos implicados en los fen&oacute;menos de la auto-organizaci&oacute;n, de tal manera que es posible afirmar su existencia en el nivel f&iacute;sico-qu&iacute;mico y relacionar este nivel con el biol&oacute;gico.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Por ejemplo, algunos fen&oacute;menos f&iacute;sicos donde se manifiesta la aparici&oacute;n espont&aacute;nea de un comportamiento ordenado son la <em>superfluidez </em>y la <em>superconductividad. </em>La superfluidez tienen lugar a muy bajas temperaturas , cerca del cero absoluto, que es el l&iacute;mite en el que cesa toda actividad. Puede parecer parad&oacute;jico que se conceda tanta importancia a la f&iacute;sica de bajas temperaturas, puesto que no proporciona un paradigma general para el conocimiento de la naturaleza: &iquest;por qu&eacute;, entonces, se da tanta importancia a estos avances de la f&iacute;sica? Porque la f&iacute;sica de bajas temperaturas permite relacionar la mec&aacute;nica cu&aacute;ntica, que trata acerca de los componentes b&aacute;sicos de la materia, con el mundo de lo observable; por tanto, permite <em>explicar c&oacute;mo surgen configuraciones macrof&iacute;sicas a partir de los componentes microf&iacute;sicos. </em>Ah&iacute; radica su importancia.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Fuera del &aacute;mbito de la f&iacute;sica de bajas temperaturas, existen otros fen&oacute;menos f&iacute;sicos bien conocidos en los que se da una <em>transici&oacute;n del desorden al orden </em>cuando se cumplen determinadas condiciones. El grupo m&aacute;s familiar entra dentro de la categor&iacute;a de <em>las transiciones de fase . </em>Otros fen&oacute;menos de ese tipo son los que estudian las <em>teor&iacute;as morfogen&eacute;ticas , </em>tales como la termodin&aacute;mica de procesos irreversibles, la sinerg&eacute;tica, la teor&iacute;a de cat&aacute;strofes y las teor&iacute;as sobre el caos.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Los fen&oacute;menos de auto-organizaci&oacute;n ponen de relieve el dinamismo interno de las entidades naturales, su entrelazamiento con la estructuraci&oacute;n, y la cooperatividad entre los diferentes elementos y niveles. El comportamiento colectivo manifiesta la existencia de <em>disposiciones </em>y, por tanto, de la correspondiente <em>informaci&oacute;n </em>para actuar de acuerdo con pautas cuando se dan unas determinadas condiciones. De este modo queda subrayada la existencia de la direccionalidad y del holismo en los procesos naturales.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En definitiva, los procesos de auto-organizaci&oacute;n muestran que existe una informaci&oacute;n que se almacena en las estructuras naturales, y que se despliega y combina en los procesos. Se <em>almacena </em>en estructuras que contienen instrucciones operativas. Se <em>despliega, </em>organizando n&uacute;cleos de actividad y produciendo estructuras, y ese despliegue tiene lugar en tomo a patrones o pautas. Y se combina, pues en cada situaci&oacute;n se integran diferentes interacciones de acuerdo con pautas informacionales, y se producen nuevas situaciones que poseen sus propias pautas.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Desde luego, los conocimientos acerca de la auto-organizaci&oacute;n no eliminan los problemas metaf&iacute;sicos; m&aacute;s bien invitan a replantearlos. Por ejemplo, &iquest;c&oacute;mo <em>saben las </em>entidades f&iacute;sicas cu&aacute;l es su identidad y de qu&eacute; modo pueden comportarse? (ya hemos - insistido en el sentido metaf&oacute;rico del verbo <em>saber </em>en este contexto), &iquest;c&oacute;mo se forman pautas muy sofisticadas mediante la interacci&oacute;n de fuerzas puramente naturales? En este sentido, Paul Davies se refiere a la "singular propensi&oacute;n de la materia y la energ&iacute;a a auto-organizarse en estructuras y pautas coherentes" y afirma: "Es uno de los milagros<span style="text-decoration: underline;"> </span>universales de la naturaleza que enormes reuniones de part&iacute;culas, que s&oacute;lo est&aacute;n sometidas a las fuerzas ciegas de la naturaleza, sin embargo son capaces de organizarse a s&iacute; mismas en pautas de actividad cooperativa"<a name="_ftnref4" href="http://www.obolog.com/write/#_ftn4"><sup><sup>[4]</sup></sup></a>.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El progreso de las ciencias no proporciona una respuesta completa a esos interrogantes. En &uacute;ltimo t&eacute;rmino, el estudio de la actividad natural sugiere la existencia de una especie de <em>inteligencia inconsciente. </em>Una vez m&aacute;s se ha de advertir que se trata de una met&aacute;fora, puesto que la expresi&oacute;n, si se interpreta literalmente, es contradictoria. La met&aacute;fora se refiere a la existencia de una informaci&oacute;n que dirige y controla. Se trata de un hecho patente, que rebasa los l&iacute;mites de la representaci&oacute;n de la naturaleza y exige un tratamiento espec&iacute;fico.</p>

<p><strong>5. Interpretaciones filos&oacute;ficas de los procesos naturales </strong></p>
<p><strong>&nbsp;</strong></p>
<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </strong>No nos referiremos a la interpretaci&oacute;n aristot&eacute;lica, porque la hemos utilizado ampliamente y hemos intentado mostrar su valor actual. Tampoco consideraremos las interpretaciones que ya fueron analizadas en el cap&iacute;tulo dedicado a la naturaleza: el mecanicismo cartesiano, por una parte, y el procesualismo y el energetismo, por otra.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Nos centraremos en cambio, en tres interpretaciones que tienen especial relaci&oacute;n con las ideas expuestas en este cap&iacute;tulo. Se trata, en primer lugar, de la consideraci&oacute;n de los procesos a trav&eacute;s de la perspectiva anal&iacute;tica utilizada por la ciencia experimental. En segundo lugar, de la &laquo;creatividad&raquo; de la naturaleza, que ocupa un lugar central en la filosof&iacute;a de Bergson y en la &laquo;filosof&iacute;a del proceso&raquo; que arranca de Whitehead. Y en tercer lugar, de las cr&iacute;ticas que Nicolai Hartmann ha dirigido contra la caracterizaci&oacute;n aristot&eacute;lica de los procesos en t&eacute;rminos de potencialidad y actualidad.</p>

<p>5. 1<em>. Los procesos ante la ciencia experimental </em></p>
<p><em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </em>El nacimiento de la ciencia moderna en el siglo XVII fue posible, entre otras causas, porque se adopt&oacute; una <em>perspectiva anal&iacute;tica </em>que, en vez de buscar la explicaci&oacute;n ontol&oacute;gica de los procesos, considera aspectos particulares que pueden ser estudiados con la ayuda de las matem&aacute;ticas y la experimentaci&oacute;n. <em>Las ciencias estudian los cambios desde la perspectiva anal&iacute;tica. </em>Buscan determinar qu&eacute; factores intervienen en cada clase de cambios, c&oacute;mo act&uacute;an, y qu&eacute; relaciones existen entre esos factores y sus efectos particulares.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ese tipo de b&uacute;squeda se encuentra tambi&eacute;n en la obra de Arist&oacute;teles; por ejemplo, cuando considera el movimiento de los cuerpos bajo la acci&oacute;n de fuerzas<a name="_ftnref5" href="http://www.obolog.com/write/#_ftn5"><sup><sup>[5]</sup></sup></a>, el movimiento de los proyectiles<a name="_ftnref6" href="http://www.obolog.com/write/#_ftn6"><sup><sup>[6]</sup></sup></a>, y el movimiento de ca&iacute;da de los cuerpos<a name="_ftnref7" href="http://www.obolog.com/write/#_ftn7"><sup><sup>[7]</sup></sup></a>. Arist&oacute;teles llega a formular algunas relaciones cuantitativas en relaci&oacute;n con estos fen&oacute;menos. Sin embargo, los resultados de Arist&oacute;teles en este &aacute;mbito son pobres. Por tanto, no puede sorprender que el nacimiento de la ciencia moderna, que en su n&uacute;cleo estaba constituida por la mec&aacute;nica o estudio del movimiento, fuera acompa&ntilde;ado por una fuerte cr&iacute;tica de las ideas aristot&eacute;licas acerca del movimiento</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En realidad, se trataba de un nuevo modo de estudiar la naturaleza. Se abandon&oacute; la perspectiva cualitativa basada en la experiencia ordinaria, y se centr&oacute; la atenci&oacute;n en la formulaci&oacute;n de <em>relaciones funcionales entre magnitudes. </em>No se trataba solamente de utilizar las matem&aacute;ticas, sino de mucho m&aacute;s: se sustitu&iacute;a el punto de vista <em>ontol&oacute;gico, </em>centrado en las preguntas acerca del <em>ser </em>de las cosas, por una perspectiva <em>funcional</em> que se ocupaba de establecer <em>relaciones matem&aacute;ticas </em>entre las magnitudes.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El nuevo enfoque se presentaba corno un estudio que sustitu&iacute;a las explicaciones cualitativas y verbales por conceptos matem&aacute;ticos claros y precisos. Hablando de los antiguos, Descartes dijo que a menudo utilizaban su erudici&oacute;n e ingenio para oscurecer incluso aquellas cosas que son conocidas hasta por los r&uacute;sticos, y para ejemplificarlo se refiri&oacute; expresamente a la definici&oacute;n aristot&eacute;lica del movimiento<a name="_ftnref8" href="http://www.obolog.com/write/#_ftn8"><sup><sup>[8]</sup></sup></a>.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La perspectiva anal&iacute;tica, adoptada por la ciencia matem&aacute;tica de la naturaleza, no s&oacute;lo es leg&iacute;tima, sino que permite conocer muchos aspectos de la naturaleza que son inaccesibles a la experiencia ordinaria. Pero no estudia el movimiento desde una <em>perspectiva ontol&oacute;gica, </em>como lo hace la filosof&iacute;a. El &eacute;xito creciente de la ciencia natural plante&oacute; un importante reto a la filosof&iacute;a de la naturaleza: c&oacute;mo armonizar la perspectiva anal&iacute;tica de las ciencias con la perspectiva sint&eacute;tica de la filosof&iacute;a, que se interesa en los aspectos ontol&oacute;gicos de la naturaleza.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El enorme progreso de las ciencias proporciona una nueva base para enfocar este problema. No se trata de que las ciencias hayan abandonado la perspectiva anal&iacute;tica: ni lo han hecho ni tienen por qu&eacute; hacerlo; se trata de una perspectiva no s&oacute;lo leg&iacute;tima, sino insustituible: si se desea conseguir conocimientos detallados acerca de los procesos, es necesario analizarlos, descomponerlos, estudiar sus diversas fases de modo que se puedan someter a control experimental. Lo que sucede es que la acumulaci&oacute;n de conocimientos conseguidos mediante la perspectiva anal&iacute;tica permite, en la actualidad, obtener una perspectiva sint&eacute;tica en la cual los procesos aparecen con sus caracter&iacute;sticas unitarias y direccionales. De este modo, ahora es posible compaginar la perspectiva anal&iacute;tica con la sint&eacute;tica en el nivel de las ciencias, y el enfoque sint&eacute;tico proporciona la base adecuada para replantear las preguntas filos&oacute;ficas.</p>

<p>5.2<em>. Bergson y Whitehead: devenir y creatividad </em></p>
<p><em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </em>Entre los diversos intentos de superar el paradigma anal&iacute;tico, entendido como explicaci&oacute;n <em>completa </em>de los procesos naturales, un caso especialmente significativo es el de Henri Bergson. Afirm&oacute; que lo real es, ante todo, la duraci&oacute;n, el tiempo y el devenir; y que esa realidad, esencialmente din&aacute;mica, no puede ser captada por la raz&oacute;n anal&iacute;tica. La realidad aut&eacute;ntica es movimiento, cambio, vida, y los problemas surgen cuando pretendemos apresar esta realidad din&aacute;mica mediante conceptos est&aacute;ticos; sucede como si matamos un gato para estudiarlo con m&aacute;s facilidad: algo podremos aprender, pero nada sabremos acerca de lo m&aacute;s caracter&iacute;stico del animal, o sea, su vida y su actividad.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Seg&uacute;n Bergson, la inteligencia humana act&uacute;a de acuerdo con la perspectiva anal&iacute;tica, y lo mismo sucede con las ciencias experimentales. La inteligencia procede de acuerdo con la perspectiva anal&iacute;tica: act&uacute;a, al igual que sucede en la cinematograf&iacute;a, construyendo fotogramas aislados y pretendiendo luego reconstruir mediante ellos la realidad; debido al funcionamiento de nuestros mecanismos &oacute;pticos, en el cine se produce una ilusi&oacute;n y nos parece que vemos un movimiento real, pero en el caso de la inteligencia, no es posible conseguir un resultado semejante. Las ideas abstractas, seg&uacute;n Bergson, son como billetes de banco, que s&oacute;lo tienen una funci&oacute;n instrumental. Por tanto, la inteligencia tendr&iacute;a una importante funci&oacute;n, pero puramente instrumental, encaminada a la acci&oacute;n; s&oacute;lo la intuici&oacute;n nos permitir&iacute;a entrar en contacto con las dimensiones de la realidad que escapan a la perspectiva anal&iacute;tica.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; A trav&eacute;s de esas met&aacute;foras, Bergson se&ntilde;alaba los l&iacute;mites de las ciencias, que se centran en lo cuantitativo y objetivable, y que sirven sin duda para intereses pr&aacute;cticos, pero dejan fuera de su &aacute;mbito la realidad m&aacute;s aut&eacute;ntica- Estas ideas fueron Llevadas por Bergson hasta el extremo cuando afirm&oacute; que no hay nada est&aacute;tico, que la realidad es la movilidad, que el movimiento no implica un m&oacute;vil: lo verdaderamente substancial ser&iacute;a el cambio.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Sin duda, Bergson vi&oacute; con claridad que la perspectiva anal&iacute;tica, que es no s&oacute;lo leg&iacute;tima, sino que resulta imprescindible para conocer en detalle los procesos naturales, necesita ser completada por la perspectiva sint&eacute;tica. Sin embargo, subray&oacute; de modo excesivamente unilateral el car&aacute;cter din&aacute;mico de la naturaleza, y limit&oacute; excesivamente el alcance de la inteligencia al reducir su actividad a la perspectiva anal&iacute;tica. Subray&oacute; con raz&oacute;n que los procesos reales tienen caracteres cualitativos propios y que no pueden reducirse a un esquema abstracto y uniforme, e insisti&oacute; en los aspectos &laquo;creativos&raquo; de la naturaleza, en la que se producen aut&eacute;nticas novedades. Pero su explicaci&oacute;n de esa creatividad remite a un &laquo;impulso vital&raquo; cuyas caracter&iacute;sticas son dif&iacute;ciles de precisar y que podr&iacute;a prestan a interpretaciones poco satisfactorias<a name="_ftnref9" href="http://www.obolog.com/write/#_ftn9"><sup><sup>[9]</sup></sup></a>.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El procesualismo de Bergson se encuentra tambi&eacute;n, con matices diferentes, en la obra de Alfred North Whitehead, quien situ&oacute; al &laquo;proceso&raquo; y a la &laquo;creatividad&raquo; en el centro de su filosof&iacute;a<a name="_ftnref10" href="http://www.obolog.com/write/#_ftn10"><sup><sup>[10]</sup></sup></a>. Todo lo relacionado con la existencia se refiere, seg&uacute;n Whitehead, a los procesos: las nociones de existencia y proceso se implican mutuamente. Y la creatividad constituye la categor&iacute;a de lo &uacute;ltimo: es actividad creativa, incluso auto-creativa.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Whitehead reacciona, como Bergson, frente al mecanicismo y al reduccionismo de la perspectiva anal&iacute;tica. Pero sus explicaciones acerca de la procesualidad y creatividad conducen a una &laquo;filosof&iacute;a del proceso&raquo; en la cual se plantean notables dificultades acerca de las relaciones entre Dios y la naturaleza, porque la divinidad parece presentarse como sujeta a procesos (al menos, parcialmente)<a name="_ftnref11" href="http://www.obolog.com/write/#_ftn11"><sup><sup>[11]</sup></sup></a>, y existe un cierto riesgo de pante&iacute;smo.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Los intentos de Bergson y Whitehead subrayan los l&iacute;mites de la perspectiva anal&iacute;tica y, al mismo tiempo, ponen de relieve la necesidad de afrontar de modo riguroso los problemas metaf&iacute;sicos que plantea la explicaci&oacute;n &uacute;ltima del devenir natural, as&iacute; como la dificultad de esa tarea.</p>

<p>5.3<em>. Hartmann: potencialidad, actualidad y teleolog&iacute;a </em></p>
<p><em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </em>Otro intento de integrar la perspectiva anal&iacute;tica de las ciencias con la perspectiva sint&eacute;tica de la filosof&iacute;a es el de Nicolai Hartmann, quien concibi&oacute; la filosof&iacute;a de la naturaleza como una <em>teor&iacute;a especial de las categor&iacute;as </em>y distingui&oacute; tres tipos de categor&iacute;as: <em>las dimensionales </em>(que corresponden al <em>espacio </em>y al <em>tiempo), las cosmol&oacute;gicas (que </em>a&ntilde;aden la consistencia f&iacute;sica de lo natural), y las <em>organol&oacute;gicas </em>(propias de los vivientes)<a name="_ftnref12" href="http://www.obolog.com/write/#_ftn12"><sup><sup>[12]</sup></sup></a>.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Seg&uacute;n Hartmann, la dimensionalidad espacio-temporal es el substrato sobre el cual se construyen las categor&iacute;as cosmol&oacute;gicas y organol&oacute;g&iacute;cas. Nada hay que reprochar a este enfoque; sin embargo, Hartmann lo desarrolla de un modo que f&aacute;cilmente conduce a equ&iacute;vocos.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En efecto, describe los <em>procesos </em>como series de acontecimientos <em>indiferenciados </em>que se desarrollan en el espacio y el tiempo, y s&oacute;lo m&aacute;s tarde, al estudiar las categor&iacute;as cosmol&oacute;gicas, considera las caracter&iacute;sticas cualitativas de los procesos: su determinaci&oacute;n y su direccionalidad. Este modo de proceder responder&iacute;a a una exigencia de m&eacute;todo: se tratar&iacute;a de poner primero de relieve lo que corresponde a "la esencia del proceso en cuanto tal", y esto nada tendr&iacute;a que ver con las determinaciones concretas o con la direccionalidad de los procesos. Afirma, incluso, que "concebible seria un proceso del mundo sin predeterminaci&oacute;n de un cabo a otro, sin conexi&oacute;n causal ni final", aunque inmediatamente a&ntilde;ade que "as&iacute; no est&aacute; constitutido, sin duda alguna, el proceso real del mundo"<a name="_ftnref13" href="http://www.obolog.com/write/#_ftn13"><sup><sup>[13]</sup></sup></a>. De este modo, Hartmann estudia los procesos naturales prescindiendo de sus caracteres reales, y s&oacute;lo despu&eacute;s de haber desarrollado ampliamente este enfoque, vuelve su atenci&oacute;n sobre lo que en la naturaleza hay de estable: las <em>formaciones </em>que revelan un ser consistente en medio del flujo universal de lo real; afirma entonces que este es el mundo que se manifiesta ante nosotros como el mundo real, porque el espacio-tiempo y los procesos, con su car&aacute;cter indiferenciado, s&oacute;lo ser&iacute;an "condiciones categoriales" de esa realidad<a name="_ftnref14" href="http://www.obolog.com/write/#_ftn14"><sup><sup>[14]</sup></sup></a>. Pero es demasiado tarde para recuperar la naturaleza real y los caracteres propios de los procesos unitarios, que han sido previamente disueltos en las consideraciones puramente dimensionales.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Por otra parte, Hartmann cr&iacute;tica expresamente la explicaci&oacute;n aristot&eacute;lica del movimiento<a name="_ftnref15" href="http://www.obolog.com/write/#_ftn15"><sup><sup>[15]</sup></sup></a>, formulando contra ella las <em>cuatro acusaciones </em>siguientes. La <em>primera es </em>que el an&aacute;lisis aristot&eacute;lico entender&iacute;a el proceso de modo teleol&oacute;gico o finalista. La <em>segunda </em>es que la definici&oacute;n aristot&eacute;lica ser&iacute;a demasiado estrecha porque s&oacute;lo se aplicar&iacute;a a los procesos constructivos, dejando de lado los destructivos o los que transcurren de modo indiferente. La <em>tercera </em>es que la definici&oacute;n aristot&eacute;lica no conseguir&iacute;a reflejar lo m&aacute;s caracter&iacute;stico del proceso, o sea, el ser una transici&oacute;n. La <em>cuarta </em>, estrechamente relacionada con la tercera, es que los conceptos de potencia y acto ser&iacute;an est&aacute;ticos y s&oacute;lo podr&iacute;an aplicarse a la caracterizaci&oacute;n del proceso al precio de incurrir en contradicci&oacute;n.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <em>La primera acusaci&oacute;n, referente a la teleolog&iacute;a , proporciona la clave de las restantes. </em>El desacuerdo de Hartmann con Arist&oacute;teles se centra, en efecto, en la teleolog&iacute;a, e incluso dedic&oacute; una obra entera a exponer sus cr&iacute;ticas contra la teleolog&iacute;a<a name="_ftnref16" href="http://www.obolog.com/write/#_ftn16"><sup><sup>[16]</sup></sup></a>. Seg&uacute;n Hartmann, s&oacute;lo en la acci&oacute;n humana existen finalidad, ya que s&oacute;lo ah&iacute; existe una conciencia capaz de proponerse fines; atribuir fines a la naturaleza equivaldr&iacute;a a suponer que en ella se da una especie de conciencia inconsciente, lo cual ser&iacute;a un error antropom&oacute;rfico que inficionar&iacute;a no s&oacute;lo la filosof&iacute;a de Arist&oacute;teles, sino gran parte del pensamiento filos&oacute;fico de todas las &eacute;pocas.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Hartmann tiene raz&oacute;n al relacionar el an&aacute;lisis aristot&eacute;lico del movimiento con la teleolog&iacute;a. Esta conexi&oacute;n es fundamental, y explica la importancia del an&aacute;lisis aristot&eacute;lico que, a primera vista, podr&iacute;a parecer filos&oacute;ficamente neutro. Pero su reproche de antropomorfismo obedece a una previa toma de posici&oacute;n en contra de la metaf&iacute;sica teleol&oacute;gico y teol&oacute;gico. En efecto, el problema consiste en saber si en la naturaleza existe finalidad: si existe, habr&aacute; que aceptar las consecuencias de este hecho, incluyendo la existencia de una causa superior que d&eacute;- raz&oacute;n de ella. La existencia de una finalidad inconsciente no tiene nada de extra&ntilde;o, con tal que se admita una causa superior que, al crear la naturaleza, ha puesto en ella la informaci&oacute;n necesaria para comportarse de ese modo. El an&aacute;lisis del movimiento en t&eacute;rminos de potencia y acto se relaciona con la existencia de una teleolog&iacute;a inconsciente en la naturaleza, pero esto no constituye un motivo leg&iacute;timo para desecharlo.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Las otras tres acusaciones pueden solucionarse mediante las ideas que el mismo Arist&oacute;teles expone. Arist&oacute;teles es consciente, en efecto, de los l&iacute;mites de las nociones de potencia y acto para explicar el movimiento; por este motivo, intenta mostrar que el movimiento es un acto imperfecto que, precisamente por su car&aacute;cter din&aacute;mico, resulta dif&iacute;cil de expresar conceptualmente.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En &uacute;ltimo t&eacute;rmino, el desacuerdo con Arist&oacute;teles parece responder a un prejuicio. Hartmann rechaza la conceptualizaci&oacute;n de la naturaleza en t&eacute;rminos de potencia y acto, esencias, formas y fines; sin embargo, admite que los procesos reales responden a algo semejante a lo que expresan esos conceptos. Lo que no parece dispuesto a admitir es que el an&aacute;lisis filos&oacute;fico de la naturaleza desemboque en unos conceptos que sirvan de puente hacia una metaf&iacute;sica abierta a la trascendencia<a name="_ftnref17" href="http://www.obolog.com/write/#_ftn17"><sup><sup>[17]</sup></sup></a>.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Aunque su posici&oacute;n al respecto sea cr&iacute;tica, la relaci&oacute;n que Hartmann establece entre la determinaci&oacute;n de los procesos naturales, su explicaci&oacute;n mediante la actualizaci&oacute;n de potencialidades, y la finalidad, permite advertir la importancia de un estudio filos&oacute;fico de los procesos naturales que, como se ha presentado en este cap&iacute;tulo, tenga en cuenta sus dimensiones unitarias y direccionales.</p>




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<p><a name="_ftn1" href="http://www.obolog.com/write/#_ftnref1"><sup><sup>[1]</sup></sup></a> Entre ellos se encuentran Henri Bergson y Karl Popper. El blanco de las cr&iacute;ticas de Bergson era la idea seg&uacute;n la cual no existir&iacute;an aut&eacute;nticas novedades en el desarrollo del proceso global de la naturaleza. Por su parte, Popper defiende un indeterminismo b&aacute;sico en la naturaleza que, en su opini&oacute;n, resultar&iacute;a indispensable para poder afirmar la libertad humana y la correspondiente capacidad creativa. Sin embargo, la articulaci&oacute;n de esas ideas se encuentra, en ambos casos, llena de dificultades.</p>
<p><a name="_ftn2" href="http://www.obolog.com/write/#_ftnref2"><sup><sup>[2]</sup></sup></a> Esa amplitud tem&aacute;tica fue puesta de relieve en el Coloquio de Cerisy celebrado del 10 al 17 de junio de 1981 en torno a la auto-organizaci&oacute;n. Los textos del Coloquio han sido publicados con el t&iacute;tulo: <em>L'auto-organisation : de la physique au politique, </em>Editions du Seuil, Paris 1983.</p>
<p><a name="_ftn3" href="http://www.obolog.com/write/#_ftnref3"><sup><sup>[3]</sup></sup></a> &nbsp;Los principales temas relacionados con la auto-organizaci&oacute;n en el &aacute;mbito de la f&iacute;sica est&aacute;n tratados en: P. Davies (editor), <em>The New Physies, </em>Cambridge University Press, Cambridge 1989, cap&iacute;tulos 7 al 12.</p>

<p><a name="_ftn4" href="http://www.obolog.com/write/#_ftnref4"><sup><sup>[4]</sup></sup></a> &nbsp;Cfr. P. Davies, &laquo;The New Physics: A Synthesis&raquo;, en: P. Davies (editor), <em>The New Physics , </em>Cambridge University Press, Cambridge 1989, pp. 4-5.</p>
<p><a name="_ftn5" href="http://www.obolog.com/write/#_ftnref5"><sup><sup>[5]</sup></sup></a> Cfr. Arist&oacute;teles, <em>F&iacute;sica , </em>VII, 5.</p>
<p><a name="_ftn6" href="http://www.obolog.com/write/#_ftnref6"><sup><sup>[6]</sup></sup></a> Cfr. <em>ibid ., </em>IV, 5.</p>
<p><a name="_ftn7" href="http://www.obolog.com/write/#_ftnref7"><sup><sup>[7]</sup></sup></a> Cfr. Arist&oacute;teles, <em>Sobre el cielo,</em> IV</p>
<p><a name="_ftn8" href="http://www.obolog.com/write/#_ftnref8"><sup><sup>[8]</sup></sup></a> &iquest;Acaso no parecen proferir palabras m&aacute;gicas, que tendr&iacute;an una fuerza oculta y superior a las posibilidades del ingenio humano, cuando dicen que el movimiento, que es algo bien conocido de todos, es el acto del ente en potencia en cuanto que est&aacute; en potencia?, &iquest;qui&eacute;n entiende estas palabras?, &iquest;qui&eacute;n ignora qu&eacute; es el movimiento?.....hay que decir, por tanto, que las cosas nunca han de ser explicadas mediante definiciones de esa clase": R. Descartes, <em>Regulae ad directionem ingenii </em>, Regula XII, en: <em>Oeuvres de Descartes , </em>editadas por Ch. Adam - P. Tannery, Vrin, Paris 1966, vol. X, p. 426.</p>

<p><a name="_ftn9" href="http://www.obolog.com/write/#_ftnref9"><sup><sup>[9]</sup></sup></a> Esas ideas se encuentran desarrolladas en: H. Bergson, <em>La evoluci&oacute;n creadora, </em>Espasa Calpe, Madrid 1985 (original de 1907). Las ideas de esa obra se prestan a interpretaciones poco satisfactorias de tipo panpsiquista e incluso pante&iacute;sta, aunque Bergson neg&oacute; que su posici&oacute;n fuese pante&iacute;sta y, de hecho, en los a&ntilde;os sucesivos se aproxim&oacute; notablemente al catolicismo.</p>
<p><a name="_ftn10" href="http://www.obolog.com/write/#_ftnref10"><sup><sup>[10]</sup></sup></a> Cfr. A. N. Whitehead<em>, Proceso y realidad, </em>Losada, Buenos Aires 1956 (original de 1929). La filosof&iacute;a de Whitehead presenta notables dificultades de intelecci&oacute;n. Puede verse una explicaci&oacute;n introductoria en: 1. Leclerc<em>,Whiteheads Metaphysics, </em>Allen and Unwin, London 1958.</p>
<p>Cfr. A. N. Whitehead<em>, Proceso y realidad, </em>Losada, Buenos Aires 1956 (original de 1929). La filosof&iacute;a de Whitehead presenta notables dificultades de intelecci&oacute;n. Puede verse una explicaci&oacute;n introductoria en: 1. Leclerc<em>,Whiteheads Metaphysics, </em>Allen and Unwin, London 1958.</p>
<p><a name="_ftn11" href="http://www.obolog.com/write/#_ftnref11"><sup><sup>[11]</sup></sup></a> En esa l&iacute;nea, continuada por la &laquo;teolog&iacute;a del proceso&raquo;, algunos llegan a hablar de un &laquo;dios dipolar&raquo;, que en algunos aspectos ser&iacute;a inmutable y en otros no. .</p>
<p><a name="_ftn12" href="http://www.obolog.com/write/#_ftnref12"><sup><sup>[12]</sup></sup></a> Cfr. N. Hartmann, <em>Ontolog&iacute;a. </em>IV.<em> Filosof&iacute;a de la naturaleza. Teor&iacute;a especial de las categor&iacute;as.</em> Vol. 1: <em>Categor&iacute;as dimensionales . Categor&iacute;as cosmol&oacute;gicas , </em>Fondo de cultura econ&oacute;mica, M&eacute;xico 1960. Vol. 11:<em> Categor&iacute;as organol&oacute;gicas , </em>Fondo de cultura econ&oacute;mica, M&eacute;xico 1964.</p>
<p><a name="_ftn13" href="http://www.obolog.com/write/#_ftnref13"><sup><sup>[13]</sup></sup></a><em> Ibid., </em>vol. 1, p. 305.</p>
<p><a name="_ftn14" href="http://www.obolog.com/write/#_ftnref14"><sup><sup>[14]</sup></sup></a>Cfr. <em>ibid ., </em>pp. 488-489. Hartmann no trata esta cuesti&oacute;n hasta el cap&iacute;tulo 38 de su obra (pp. 488 ss.). Pero se trata de la base misma del estudio de la naturaleza.</p>
<p><a name="_ftn15" href="http://www.obolog.com/write/#_ftnref15"><sup><sup>[15]</sup></sup></a> Cfr. <em>ibid ., </em>cap&iacute;tulo 21: <em>An&aacute;lisis modal del proceso , </em>pp. 297-306.</p>
<p><a name="_ftn16" href="http://www.obolog.com/write/#_ftnref16"><sup><sup>[16]</sup></sup></a> Cfr. N. Hartmann , <em>El pensar teleol&oacute;gico. </em>Aunque se trata de una obra independiente, en la edici&oacute;n castellana se ha incluido en la obra, ya citada: <em>Ontolog&iacute;a. </em>IV <em>. Filosof&iacute;a de la naturaleza , </em>vol. II, como una &uacute;ltima parte: V. <em>El pensar teleol&oacute;gico. </em>Las cr&iacute;ticas de Hartmann a Arist&oacute;teles se encuentran en las pp. 283-286 y 343-345, y remiten al tratamiento m&aacute;s extenso que se encuentra en: <em>Ontolog&iacute;a . </em>11<em>. Posibilidad y efectividad, </em>Fondo de cultura econ&oacute;mica, M&eacute;xico 1956, Introducci&oacute;n (nn. 2-5) y cap&iacute;tulos 12-15.</p>
<p><a name="_ftn17" href="http://www.obolog.com/write/#_ftnref17"><sup><sup>[17]</sup></sup></a> Cfr. M. Artigas, <em>La inteligibilidad de la naturaleza , </em>Eunsa, Pamplona 1992, pp. 150- 159; V. Cudeiro, <em>La finalidad en la naturaleza. Un debate con Nicol&aacute;s Hartmann, </em>Universidad Pontificia, Salamanca 1986.</p>			<p>
			Leer <strong><a href="http://dererumnatura.obolog.com/despliegue-dinamismo-natural-iii-101770" title="El despliegue del DInamismo natural III">El despliegue del DInamismo natural III</a></strong> en <a href="http://dererumnatura.obolog.com" title="Motus ad formam">De rerum natura</a>
			</p>
			 ]]>
		</description>
				<author>Romen</author>
				<category>filosofía de la naturaleza</category>
				<category>apuntes</category>
				<comments>http://dererumnatura.obolog.com/despliegue-dinamismo-natural-iii-101770#formulario</comments>
		<guid>http://dererumnatura.obolog.com/despliegue-dinamismo-natural-iii-101770</guid>
		<pubDate>Thu, 26 Jun 2008 04:03:41 +0100</pubDate>
	</item>
	<item>
		<title>El despliegue del Dinamismo natural II</title>
		<link>http://dererumnatura.obolog.com/despliegue-dinamismo-natural-ii-101769</link>
		<description>
			<![CDATA[
			<p><strong>3. Los procesos unitarios en la naturaleza </strong></p>
<p><strong>&nbsp;</strong></p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La ciencia experimental adopta una perspectiva anal&iacute;tica que consiste en descomponer los fen&oacute;menos; por este motivo, cuando estudia los procesos, f&aacute;cilmente se pierde de vista su car&aacute;cter unitario. Si a esto se a&ntilde;ade que el progreso cient&iacute;fico se realiza de modo fragmentario, estudiando fen&oacute;menos particulares y consiguiendo poco a poco teor&iacute;as m&aacute;s generales que relacionan diferentes &aacute;mbitos de la naturaleza, se comprende que aumenta el peligro de olvidar m&aacute;s a&uacute;n la unidad de los procesos y, por tanto, sus dimensiones hol&iacute;sticas y direccionales.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; De hecho, desde su nacimiento sistem&aacute;tico en el siglo XVII, la ciencia experimental progres&oacute; por dos caminos complementarios: por una parte, mediante el conocimiento de nuevas leyes en los diferentes &aacute;mbitos de la naturaleza, y por otra, formulando teor&iacute;as que permit&iacute;an relacionar los diferentes &aacute;mbitos y sus correspondientes leyes. Adem&aacute;s, el progreso se extendi&oacute; lentamente a las diferentes disciplinas cient&iacute;ficas. En consecuencia, era muy dif&iacute;cil conseguir conocimientos fiables acerca de los procesos unitarios que, por lo general, incluyen leyes y teor&iacute;as pertenecientes a muchos &aacute;mbitos. S&oacute;lo en una &eacute;poca reciente se ha conseguido, gracias a la suma de muchos conocimientos particulares en las m&aacute;s variadas disciplinas, un conocimiento detallado de los procesos unitarios de la naturaleza.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Consideraremos a continuaci&oacute;n algunos ejemplos de procesos unitarios, con objeto de ilustrar el lugar central que ocupan en la naturaleza y de mostrar los nuevos panoramas que se abren a la reflexi&oacute;n filos&oacute;fica en la actualidad. Comenzaremos por los procesos que son asequibles a la experiencia ordinaria, pasaremos luego a los que se descubren en las diversas ramas de las ciencias, y concluiremos con una reflexi&oacute;n de conjunto que servir&aacute; para resumir nuestro an&aacute;lisis.</p>

<p>3.1 <em>&nbsp;Los procesos unitarios ante la experiencia ordinaria </em></p>
<p><em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </em>Ante la experiencia ordinaria se manifiestan dos grandes tipos de procesos unitarios: por una parte, los que se refieren a los vivientes, y por otra, los cambios peri&oacute;dicos en la biosfera y en los astros.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Comencemos por los vivientes. Los mecanismos precisos de los procesos vitales s&oacute;lo han comenzado a conocerse en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. Pero siempre ha sido patente la existencia de muchos procesos de ese tipo: la generaci&oacute;n, el desarrollo, las diferentes funciones de los organismos, la reproducci&oacute;n. Se trata, sin duda, de procesos unitarios que, adem&aacute;s, forman parte de procesos a&uacute;n mayores: la vida de los individuos, la vida de las especies y los procesos globales de la naturaleza en su conjunto. En la actualidad conocemos muchos detalles de estos procesos, pero el conocimiento que nos proporciona la experiencia ordinaria es la base de todo el progreso cient&iacute;fico.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Tambi&eacute;n es f&aacute;cil determinar la existencia de muchos procesos en nuestro entorno que, si bien poseen una unidad menor que los procesos vitales, tienen tambi&eacute;n una cierta unidad: basta considerar, por ejemplo, la circulaci&oacute;n del aire y del agua, incluyendo los procesos de evaporaci&oacute;n y condensaci&oacute;n, las lluvias y las tormentas; las estaciones; las mareas. Y con respecto a los astros, los movimientos de la b&oacute;veda celeste y de los planetas siempre han sido motivo de admiraci&oacute;n y han impulsado muchos estudios detallados que, finalmente, desembocaron en la consolidaci&oacute;n de la ciencia experimental moderna.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Todos estos procesos aparec&iacute;an en la antig&uuml;edad como la manifestaci&oacute;n de fuerzas unitarias un tanto misteriosas, ya que se desconoc&iacute;an sus mecanismos concretos; no es de extra&ntilde;ar, por tanto, que se relacionaran f&aacute;cilmente con reflexiones metaf&iacute;sicas y teol&oacute;gicas. El posterior progreso cient&iacute;fico provoc&oacute; un &laquo;desencantamiento&raquo; de la naturaleza, que se explicaba, cada vez m&aacute;s, mediante fuerzas naturales, y ese desencantamiento consisti&oacute;, en gran parte, en reducir los procesos naturales a la suma de mini-procesos que pod&iacute;an explicarse mediante las leyes que la ciencia descubr&iacute;a: as&iacute; se perd&iacute;a de vista el car&aacute;cter unitario de los procesos, y la naturaleza, contemplada bajo una perspectiva anal&iacute;tica, parec&iacute;a reducirse a una gigantesca m&aacute;quina cuyo funcionamiento pod&iacute;a comprenderse, como el de un reloj, a trav&eacute;s del comportamiento y el ensamblaje de sus piezas.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Sin embargo, esta imagen era demasiado superficial. El progreso cient&iacute;fico m&aacute;s reciente ha puesto de relieve que los procesos naturales poseen una unidad todav&iacute;a mayor de lo que puede observarse en la experiencia ordinaria, y este hecho se encuentra en la base de&iexcl; resurgimiento actual de la filosof&iacute;a de la naturaleza. La situaci&oacute;n puede sintetizarse de este modo: si pudi&eacute;ramos visualizar lo que las ciencias nos revelan acerca de los procesos naturales, quedar&iacute;amos mucho m&aacute;s asombrados que los antiguos ante el ins&oacute;lito espect&aacute;culo que se ofrecer&iacute;a ante nuestros ojos. En efecto, detr&aacute;s de cada planta, de cada animal, de cada estrella, del suelo donde crecen las plantas, de las aguas de los r&iacute;os y mares, del aire que nos circunda, descubrir&iacute;amos un sinf&iacute;n de mini-procesos concatenados que, en muchos casos, constituir&iacute;an un espect&aacute;culo verdadaderamente asombroso. Ya no se trata de fantas&iacute;as; por el contrario, nuestra fantas&iacute;a es demasiado pobre para imaginar la coordinaci&oacute;n, frecuentemente indescriptible en palabras ordinarias, de los procesos naturales; resulta l&oacute;gico, por tanto, que se vuelvan a plantear los interrogantes metaf&iacute;sicos y teol&oacute;gicos que parec&iacute;an haber sido eliminados por el progreso cient&iacute;fico. A continuaci&oacute;n ilustraremos esta nueva situaci&oacute;n que nos descubren las ciencias en la actualidad.</p>

<p>3.2. <em>Los procesos unitarios ante las ciencias </em></p>
<p><em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </em>Evidentemente, los vivientes son el &aacute;mbito privilegiado de los procesos unitarios. Pero los conocimientos actuales permiten relacionar los procesos biol&oacute;gicos con los f&iacute;sico-quimicos, y esta relaci&oacute;n ofrece gran inter&eacute;s para conseguir una representaci&oacute;n unitaria de la naturaleza. Por este motivo, nuestro an&aacute;lisis se centrar&aacute; en varios tipos de procesos unitarios que, si bien tienen lugar en los vivientes o al menos dependen en buena parte de ellos, relacionan el nivel biol&oacute;gico con el f&iacute;sico-qu&iacute;mico y ponen as&iacute; de relieve la unidad de los procesos naturales.</p>
<p>a)<em> Procesos hol&iacute;sticos </em></p>
<p><em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </em>En realidad, cualquier proceso unitario tiene caracteres hol&iacute;sticos. Ahora nos referiremos a los procesos especialmente relacionados con <em>la organizaci&oacute;n de los sistemas unitarios, </em>porque hacen posible su existencia y el desarrollo de su actividad. Los ejemplos pueden ser tan numerosos como se desee; nos limitaremos a mencionar algunos.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Tienen gran importancia los procesos relacionados con la <em>homeostasis, </em>o sea, con el mantenimiento de las condiciones internas de los vivientes a trav&eacute;s de los intercambios con el medio externo. La homeostasis se relaciona con la <em>autorregulaci&oacute;n </em>del sistema con respecto a las condiciones externas, y se consigue gracias a procesos de <em>retro- alimentaci&oacute;n </em>en los que se controla el estado del sistema mediante mecanismos reguladores. Se habla de <em>homeostasis fisiol&oacute;gica </em>para designar la tendencia de un organismo a mantener las condiciones fisiol&oacute;gicas frente a condiciones ambientales fluctuantes, y de <em>homeostasis del desarrollo </em>para referirse a la tendencia de las pautas de desarrollo de un organismo a producir un fenotipo normal a pesar de que puedan existir fluctuaciones en las circunstancias. Es interesante se&ntilde;alar la relaci&oacute;n entre la homeostasis y la <em>direccionalidad; </em>en efecto, la homeostasis significa la existencia de <em>tendencias hacia </em>determinados estados. Los mecanismos que hacen posible la homeostasis explican el car&aacute;cter hol&iacute;stico y direccional de los procesos implicados.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En los procesos hol&iacute;sticos existe una coordinaci&oacute;n de las sucesivas fases. Se dan no s&oacute;lo en los organismos, sino tambi&eacute;n en muchos de sus componentes que, con frecuencia, se comportan como sistemas unitarios; &eacute;ste es el caso de <em>las c&eacute;lulas </em>que componen un organismo: se encuentran coordinadas, pero cada una de ellas posee una cierta autonom&iacute;a y en ella se producen continuamente procesos unitarios que hacen posible el funcionamiento de la c&eacute;lula y sus relaciones con otras. Por ejemplo, en un organismo humano hay m&aacute;s de 10 billones de c&eacute;lulas, distribuidas en m&aacute;s de 250 tipos (nerviosas, sangu&iacute;neas, musculares, etc.). Cada c&eacute;lula consta de n&uacute;cleo y citoplasma. M&aacute;s adelante nos referiremos al n&uacute;cleo, que contiene la informaci&oacute;n gen&eacute;tica. El citoplasma contiene gran n&uacute;mero de org&aacute;nulos que realizan m&uacute;ltiples funciones, cada una de las cuales supone muchos procesos unitarios: una actividad permanente es la <em>bios&iacute;ntesis, </em>proceso a trav&eacute;s del cual se construyen materiales biol&oacute;gicos a partir de los componentes que llegan a la c&eacute;lula; las <em>mitocondrias </em>vienen a ser centrales energ&eacute;ticas donde se produce energ&iacute;a aprovechable; en los <em>ribosomas </em>se sintetizan las prote&iacute;nas de acuerdo con las instrucciones provenientes del n&uacute;cleo; a trav&eacute;s de la <em>membrana plasm&aacute;tica </em>se realizan los procesos de comunicaci&oacute;n con el exterior, mediante procedimientos de entrada y salida enormemente espec&iacute;ficos.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Cada una de las actividades de que acaban de mencionar consta de procesos que poseen una unidad propia y se encuentran coordinados con muchos otros, y en ellos desempe&ntilde;a una funci&oacute;n muy importante la <em>informaci&oacute;n. </em>Por ejemplo, la <em>comunicaci&oacute;n entre c&eacute;lulas </em>se realiza de modos muy espec&iacute;ficos, a trav&eacute;s de informaci&oacute;n que se almacena, se transmite, se procesa y se integra; es uno de los casos en los que se utiliza la met&aacute;fora de &laquo;la llave y la cerradura&raquo; para expresar el car&aacute;cter espec&iacute;fico y coordinado de las interacciones<a name="_ftnref1" href="http://www.obolog.com/#_ftn1"><sup><sup>[1]</sup></sup></a>.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Existen muchos procesos unitarios en cada una de las c&eacute;lulas de un organismo, y adem&aacute;s se encuentran coordinados. Lo mismo sucede en los tejidos, &oacute;rganos y sistemas, que poseen grados superiores de organizaci&oacute;n y, por tanto, son sede de procesos a&uacute;n m&aacute;s complejos y coordinados. Por ejemplo, <em>el sistema nervioso </em>es el sistema integrador por excelencia y su complejidad es paralela a la de la respectiva especie animal; el del hombre es el m&aacute;s complejo: s&oacute;lo en la corteza cerebral existen unos 30.000 millones de neuronas, cada una de las cuales tiene por t&eacute;rmino medio unas 3.000 sinapsis. <em>El cerebro humano </em>posee una organizaci&oacute;n asombrosa, que coordina todo el organismo (sentidos, lenguaje, motoricidad ... ) por medio de procesamiento de informaci&oacute;n<a name="_ftnref2" href="http://www.obolog.com/#_ftn2"><sup><sup>[2]</sup></sup></a>. El funcionamiento del cerebro s&oacute;lo es posible porque existe una coordinaci&oacute;n muy sofisticada entre una enorme variedad de procesos e diferentes niveles de organizaci&oacute;n.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En definitiva, los conocimientos actuales acerca de los organismos muestran la existencia de una gran variedad de procesos unitarios, coordinados entre s&iacute;, tanto en el nivel de las c&eacute;lulas como de los tejidos, &oacute;rganos, sistemas, y del entero organismo. Estos procesos se desarrollan a trav&eacute;s de mecanismos f&iacute;sico-qu&iacute;micos-, por tanto, la existencia y coordinaci&oacute;n de los procesos unitarios se extiende tambi&eacute;n al nivel f&iacute;sico-qu&iacute;mico. Aunque las perspectivas que abren las ciencias en esta direcci&oacute;n son ya muy notables, es evidente que s&oacute;lo estamos comenzando a explorarlas.</p>

<p><em>b) Procesos funcionales </em></p>
<p><em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La funcionalidad </em>se refiere a <em>la actividad de las partes en funci&oacute;n del todo. </em>Entre las funciones de los vivientes se encuentran la respiraci&oacute;n, la nutrici&oacute;n, el transporte, la excreci&oacute;n, la coordinaci&oacute;n nerviosa, la coordinaci&oacute;n hormonal, la defensa inmunol&oacute;gica. Aunque algunas son conocidas desde la antig&uuml;edad, otras han sido descubiertas en la &eacute;poca moderna y, en todo caso, el conocimiento detallado de sus mecanismos se remonta a una &eacute;poca reciente.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <em>Los sistemas y aparatos </em>de los vivientes se caracterizan por su funci&oacute;n. Est&aacute;n integrados por <em>&oacute;rganos, </em>y &eacute;stos por <em>tejidos. </em>Las diferentes funciones ponen de manifiesto la existencia de m&uacute;ltiples procesos unitarios, coordinados en procesos unitarios de niveles superiores, as&iacute; como la importancia de la informaci&oacute;n en el desarrollo de las funciones.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Como es l&oacute;gico, los procesos unitarios tienen especial importancia en los sistemas que coordinan diferentes aspectos del organismo, y es f&aacute;cil advertir su relaci&oacute;n con la informaci&oacute;n. Por ejemplo, <em>"el sistema nervioso </em>es una <em>red de comunicaci&oacute;n </em>que permite al organismo interaccionar de manera apropiada con el entorno. Posee componentes sensoriales que <em>detectan </em>est&iacute;mulos procedentes del ambiente externo, componentes <em>integradores que procesan </em>los datos sensoriales y la <em>informaci&oacute;n</em> almacenada en la memoria, y componentes motores que generan movimientos y otras actividades.....&nbsp; La unidad funcional del sistema nervioso es la &laquo;neurona&raquo;..... La actividad neuronal y nerviosa se encuentra <em>codificada, </em>y la <em>informaci&oacute;n </em>se pasa de una neurona a otra mediante transmisi&oacute;n sin&aacute;ptica"<a name="_ftnref3" href="http://www.obolog.com/#_ftn3"><sup><sup>[3]</sup></sup></a>. Cuando se analizan con detalle las actividades que tienen lugar en el sistema nervioso, encontramos una asombrosa coordinaci&oacute;n de procesos unitarios que suponen el almacenamiento, codificaci&oacute;n y descodificaci&oacute;n, transmisi&oacute;n e integraci&oacute;n de informaci&oacute;n.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Algo semejante sucede cuando se analizan las funciones del <em>sistema endocrino, </em>que tambi&eacute;n est&aacute;n estrechamente, relacionadas con la coordinaci&oacute;n: "el sistema endocrino es un componente fundamental de la adaptaci&oacute;n del organismo humano a los cambios del medio ambiente interno y externo. Este sistema act&uacute;a para mantener un medio interno estable cuando se enfrenta a cambios en el flujo de entrada o de salida de sustratos, minerales, agua, mol&eacute;culas ambientales, calor, etc. C&eacute;lulas endocrinas espec&iacute;ficas, generalmente agrupadas en gl&aacute;ndulas, perciben la alteraci&oacute;n y responden secretando a la circulaci&oacute;n sangu&iacute;nea unas sustancias qu&iacute;micas denominadas <em>hormonas. </em>Estas mol&eacute;culas especiales son transportadas por la circulaci&oacute;n sangu&iacute;nea a diversos tejidos, donde entran en contacto con las c&eacute;lulas diana y act&uacute;an sobre ellas. El resultado es que las c&eacute;lulas diana responden generalmente oponi&eacute;ndose a la direcci&oacute;n del cambio que provoc&oacute; la secreci&oacute;n de la hormona, con lo cual el organismo vuelve a su estado estable original. Adem&aacute;s del papel fundamental que desempe&ntilde;a en el mantenimiento de la <em>homeostasis, </em>el sistema endocrino ayuda tambi&eacute;n a iniciar, mediar y regular los procesos de crecimiento, desarrollo, maduraci&oacute;n, reproducci&oacute;n y envejecimiento"<a name="_ftnref4" href="http://www.obolog.com/#_ftn4"><sup><sup>[4]</sup></sup></a>.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Estos ejemplos bastan, sin entrar en m&aacute;s detalles, para advertir que existe una gran cooperatividad y coordinaci&oacute;n de muchos procesos unitarios. En muchos casos, se conocen los agentes que desencadenan los procesos y realizan, por tanto, una funci&oacute;n de <em>se&ntilde;alizaci&oacute;n; </em>esos agentes <em>transportan </em>informaci&oacute;n y la <em>comunican </em>a las entidades receptoras, que act&uacute;an de acuerdo con la informaci&oacute;n recibida. Por ejemplo, adem&aacute;s de otros agentes bien conocidos desde hace tiempo, en la actualidad tienen gran importancia los nuevos conocimientos que se refieren a los <em>neurotransmisores </em>y a los <em>genes reguladores. </em>Toda la f&iacute;sica y la qu&iacute;mica se encuentran involucradas en los mecanismos que, mediante el procesamiento de informaci&oacute;n, est&aacute;n en la base de las funciones de los vivientes. Y puede observarse, de nuevo, la existencia de dimensiones hol&iacute;sticas y direccionales en los procesos unitarios funcionales.</p>

<p><em>e) Procesos morfogen&eacute;ticos </em></p>
<p><em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La morfog&eacute;nesis </em>se refiere a la formaci&oacute;n de los sistemas unitarios y de sus partes. Uno de los casos principales de morfog&eacute;nesis es la <em>reproducci&oacute;n </em>o replicaci&oacute;n de los vivientes, y otro es el <em>desarrollo </em>de los vivientes desde sus primeras fases.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En este &aacute;mbito, nuestro conocimiento ha avanzado de modo espectacular desde que James Watson y Francis Crick descubrieron, en 1954, la estructura en doble h&eacute;lice del ADN (&aacute;cido desoxirribonucleico), que es la macromol&eacute;cula responsable del programa gen&eacute;tico.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <em>El programa gen&eacute;tico </em>de cada organismo contiene una informaci&oacute;n que se despliega en funci&oacute;n de las circunstancias. Las &laquo;respuestas r&aacute;pidas&raquo; del organismo, provocadas por las hormonas o los impulsos nerviosos, se apoyan en mecanismos reguladores que se encuentran en el citoplasma de las c&eacute;lulas. En cambio, las &laquo;respuestas lentas&raquo; (que tardan horas o d&iacute;as para manifestarse), tales como los procesos de desarrollo y los ciclos vitales, responden al programa gen&eacute;tico que se encuentra en el ADN contenido en el n&uacute;cleo de las c&eacute;lulas. Los procesos que dependen del ADN no s&oacute;lo repercuten en las funciones del organismo, sino en su misma constituci&oacute;n, ya que regulan la fabricaci&oacute;n de sus componentes.</p>
<p><em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El funcionamiento del programa gen&eacute;tico se basa en el tratamiento de informaci&oacute;n</em><a name="_ftnref5" href="http://www.obolog.com/#_ftn5"><em><sup><strong><sup>[5]</sup></strong></sup></em></a><em>. </em>El programa equivale a un texto escrito con s&oacute;lo cuatro letras (las cuatro bases nitrogenadas que se alinean a lo largo de las cadenas del ADN), cuya sucesi&oacute;n determina el tipo de productos que resulta de la ejecuci&oacute;n del programa. Cada c&eacute;lula contiene, en su n&uacute;cleo, el juego completo de los cromosomas propios de la especie, y en cada cromosoma se encuentra el ADN, compuesto de fragmentos denominados &laquo;genes&raquo;; las c&eacute;lulas humanas contienen m&aacute;s de 100.000 genes, lo que supone unos 3.000 millones de bases (las letras del alfabeto gen&eacute;tico). Escribiendo s&oacute;lo la letra correspondiente a cada una de las bases, el c&oacute;digo gen&eacute;tico ocupar&iacute;a en el caso de un virus simple, que codifica 8 prote&iacute;nas, una p&aacute;gina; en el caso de una bacteria, con 3.000 genes, ocupar&iacute;a 2.000 p&aacute;ginas; en el caso del hombre, con 100.000 genes, ocupar&iacute;a un mill&oacute;n de p&aacute;ginas. Es f&aacute;cil advertir que se trata de una aut&eacute;ntica biblioteca que contiene una gran cantidad de informaci&oacute;n, con las instrucciones necesarias para la ejecuci&oacute;n de las m&uacute;ltiples funciones del programa.</p>
<p>A partir de la informaci&oacute;n contenida en el c&oacute;digo gen&eacute;tico, se realizan los procesos de <em>transcripci&oacute;n, traducci&oacute;n, regulaci&oacute;n, duplicaci&oacute;n, y correcci&oacute;n de errores. </em>Algunos genes son reguladores: gu&iacute;an la expresi&oacute;n de otros genes, est&aacute;n relacionados con los planes de los &oacute;rganos y de la estructura corporal. De hecho, en cada proceso s&oacute;lo se activa y se transcribe una peque&ntilde;a fracci&oacute;n de los genes, de acuerdo con las &oacute;rdenes recibidas del citoplasma o de mensajeros producidos por otras c&eacute;lulas. <em>El n&uacute;cleo y el citoplasma interact&uacute;an de modo coordinado, formando un sistema cibern&eacute;tico. </em>Existe una <em>jerarqu&iacute;a de niveles de control y ejecuci&oacute;n, </em>coordinados en cada fase de los procesos, que ahora se comienza a conocer<a name="_ftnref6" href="http://www.obolog.com/#_ftn6"><sup><sup>[6]</sup></sup></a>.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Solo hemos aludido a algunos aspectos generales de la morfog&eacute;nesis, que se extiende tambi&eacute;n, por ejemplo, a los procesos de regeneraci&oacute;n. Estas consideraciones bastan para mostrar la existencia de muchos procesos unitarios, coordinados en una sucesi&oacute;n de niveles organizativos, cuyo dinamismo est&aacute; guiado por informaci&oacute;n almacenada estructuralmente.</p>

<p><em>d) Procesos c&iacute;clicos </em></p>
<p><em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Los procesos c&iacute;clicos </em>son un tipo especialmente interesante de procesos unitarios, porque se desarrollan en secuencias temporales peri&oacute;dicas; por tanto, manifiestan un tipo de unidad que se encuentra en la base de toda la actividad de la naturaleza: la unidad de <em>los ritmos temporales. </em></p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Cuando se habla de pautas y de unidad, suele pensarse en las <em>configuraciones espaciales, </em>que se representan f&aacute;cilmente mediante la imaginaci&oacute;n y, sin duda, ocupan un lugar central en la construcci&oacute;n de la naturaleza. Pero las pautas que se refieren al despliegue en el tiempo, o sea, los ritmos temporales, tienen al menos la misma importancia que las pautas espaciales, y de ellas depende esencialmente el despliegue del dinamismo natural.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Se encuentran pautas temporales por doquier. Por ejemplo, <em>las divisiones celulares, </em>mediante las cuales se producen nuevas c&eacute;lulas, se desarrollan de acuerdo con pautas temporales. En las &uacute;ltimas d&eacute;cadas se han dado los primeros pasos para conocer c&oacute;mo se desarrolla el control del cielo celular en algunos organismos simples; la alternancia de fases est&aacute; dirigida por reacciones qu&iacute;micas autogeneradas en el citoplasma: se trata de un &laquo;oscilador&raquo;, un &laquo;reloj&raquo; que, con gran regularidad, provoca contracciones peri&oacute;dicas<a name="_ftnref7" href="http://www.obolog.com/#_ftn7"><sup><sup>[7]</sup></sup></a>.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Se ha avanzado mucho en el conocimiento de los <em>ritmos biol&oacute;gicos. </em>No se trata de fen&oacute;menos aislados; por el contrario, toda la actividad de los vivientes est&aacute; estrechamente relacionada con la existencia de ritmos. Se comprende f&aacute;cilmente por qu&eacute; es as&iacute;; en efecto, la organizaci&oacute;n temporal resulta indispensable para que se realicen de modo sucesivo y coordinado las diferentes funciones.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El estudio de esas <em>estructuras temporales (los ritmos biol&oacute;gicos) </em>ha dado lugar a una rama cient&iacute;fica denominada &laquo;cronobiolog&iacute;a&raquo;. "El desarrollo de la cronobiolog&iacute;a como ciencia que estudia la estructura temporal de los organismos, se ha basado en la demostraci&oacute;n de dos hechos fundamentales: uno, que los fen&oacute;menos c&iacute;clicos no son meras respuestas pasivas a los cambios que ocurren en el medio externo....sino verdaderas adaptaciones, incrustadas en el c&oacute;digo gen&eacute;tico, a los diversos ciclos temporales que los cambios geogr&aacute;ficos ofrecen. Y dos, que la misma naturaleza de los procesos reguladores lleva impl&iacute;cita la tendencia a la oscilaci&oacute;n. As&iacute; pues, se puede considerar que los ritmos biol&oacute;gicos son adaptaciones hereditarias de los seres vivos al cambiante medio externo, usando dos tipos de mecanismos: la presencia de osciladores intemos .....y la presencia de lazos de retroalimentaci&oacute;n"<a name="_ftnref8" href="http://www.obolog.com/#_ftn8"><sup><sup>[8]</sup></sup></a> .</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El funcionamiento de los organismos incluye, por una parte, mecanismos r&iacute;tmicos internos, y por otra, mecanismos que permiten ajustar los ritmos internos a las condiciones externas. Algunos ritmos, como el respiratorio y el card&iacute;aco, tienen manifestaciones externas f&aacute;cilmente observables; otros se han descubierto gracias al progreso de las ciencias. Los hay de frecuencia baja (con per&iacute;odos desde 6 d&iacute;as hasta varios a&ntilde;os), media (per&iacute;odos entre 30 minutos y 6 d&iacute;as), y alta (desde 0,5 milisegundos hasta 30 minutos). Los ritmos de frecuencia alta, como la respiraci&oacute;n y el ritmo card&iacute;aco, son muy sensibles a la temperatura, y su generaci&oacute;n depende de las propiedades de neuronas y redes neuronales de car&aacute;cter oscilador y resonador<a name="_ftnref9" href="http://www.obolog.com/#_ftn9"><sup><sup>[9]</sup></sup></a>.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En definitiva, aunque son todav&iacute;a pocos los conocimientos bien establecidos acerca de los mecanismos de los ritmos biol&oacute;gicos, su importancia se encuentra fuera de dudas. Una vez m&aacute;s, en este caso encontrarnos procesos unitarios en los que se da una gran coordinaci&oacute;n, y que se basan en mecanismos f&iacute;sico-qu&iacute;micos que tienen tambi&eacute;n el car&aacute;cter de procesos unitarios coordinados. Estos mecanismos se refieren a <em>osciladores, </em>o<em> </em>sea, sistemas que poseen un comportamiento peri&oacute;dico, en el que se repiten una vez y otra los mismos movimientos. Ni siquiera basta la existencia de osciladores aislados para explicar los fen&oacute;menos naturales; muchos fen&oacute;menos de gran importancia s&oacute;lo pueden comprenderse gracias a la existencia de <em>osciladores acoplados, </em>en los que existe una concatenaci&oacute;n que hace solidarios a todos los osciladores: "Podemos hallar osciladores acoplados de uno a otro extremo del mundo natural, pero resultan especialmente conspicuos en los seres vivos: las c&eacute;lulas marcapasos del coraz&oacute;n, las c&eacute;lulas secretoras de insulina del p&aacute;ncreas, las redes neuronales del cerebro y de la m&eacute;dula espinal que controlan conductas r&iacute;tmicas como la respiraci&oacute;n, la carrera o la masticaci&oacute;n"<a name="_ftnref10" href="http://www.obolog.com/#_ftn10"><sup><sup>[10]</sup></sup></a>. Tambi&eacute;n en este caso desempe&ntilde;a una funci&oacute;n crucial la <em>sinergia o acci&oacute;n cooperativa, que </em>constituye un puente entre los fen&oacute;menos f&iacute;sico-qu&iacute;micos y los biol&oacute;gicos, y que manifiesta el car&aacute;cter hol&iacute;stico y direccional de los procesos unitarios.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Existen muchos otros procesos particulares que tienen un car&aacute;cter oscilatorio o peri&oacute;dico, aunque no se encuentren organizados de un modo tan cooperativo como los anteriormente mencionados. En realidad, seda imposible comprender el funcionamiento de la naturaleza si no existieran esos fen&oacute;menos peri&oacute;dicos, que se relacionan con las interacciones b&aacute;sicas: la rotaci&oacute;n diurna y anual de la Tierra alrededor del Sol, la rotaci&oacute;n de la Luna alrededor de la Tierra, los fen&oacute;menos ondulator&iacute;os electromagn&eacute;ticos, etc. Tambi&eacute;n tienen gran importancia los <em>ciclos biogeoqu&iacute;micos, </em>tales como la circulaci&oacute;n de elementos fundamentales para la vida a trav&eacute;s de los diferentes componentes de la naturaleza, que desempe&ntilde;an una funci&oacute;n central para comprender, bajo la perspectiva ecol&oacute;gica, la cooperatividad de los m&uacute;ltiples factores que integran el sistema de la naturaleza.</p>

<p>3.3. <em>Perspectiva de los procesos unitarios </em></p>
<p><em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </em>El an&aacute;lisis de los procesos unitarios pone de relieve la complementariedad de la perspectiva anal&iacute;tica, que estudia los componentes de la naturaleza aisl&aacute;ndolos, y la perspectiva sint&eacute;tica, que estudia las relaciones entre esos componentes. Los datos aportados muestran que los procesos unitarios, en los que existe una coordinaci&oacute;n de diversas fases desde un estado inicial hasta un estado final, ocupan un lugar central en la naturaleza. Los conocimientos actuales permiten superar la visi&oacute;n demasiado esquem&aacute;tica que resultaba de la perspectiva anal&iacute;tica y del desarrollo fragmentario de las ciencias, y resaltan las dimensiones hol&iacute;sticas, sin&eacute;rgicas y direccionales de los procesos naturales.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Al mismo tiempo, el recorrido a trav&eacute;s de los procesos unitarios permite comprobar la funci&oacute;n central que en ellos desempe&ntilde;a la informaci&oacute;n. Las pautas din&aacute;micas, que en muchos casos son pautas informacionales en sentido estricto, est&aacute;n almacenadas y se despliegan a trav&eacute;s de mecanismos estrechamente relacionados con la informaci&oacute;n. Se trata de instrucciones o programas inscritos en las estructuras naturales, cuyo despliegue produce procesos unitarios.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Tambi&eacute;n hemos comprobado que los procesos unitarios no s&oacute;lo existen en el &aacute;mbito biol&oacute;gico (aunque &eacute;se sea su &aacute;mbito privilegiado), sino tambi&eacute;n en el nivel f&iacute;sico- qu&iacute;mico, que sirve de base a los fen&oacute;menos biol&oacute;gicos.</p>

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<p><a name="_ftn1" href="http://www.obolog.com/#_ftnref1"><sup><sup>[1]</sup></sup></a> &nbsp;"Los bi&oacute;logos aceptan que las c&eacute;lulas se reconocen entre s&iacute; gracias a la existencia de parejas de <em>estructuras </em>complementarias situadas en su superficie: una <em>estructura </em>acomodada en la superficie de una c&eacute;lula porta <em>informaci&oacute;n </em>que la <em>estructura </em>de otra puede <em>descifrar, </em>idea que generaliza la hip&oacute;tesis de <em>la llave y la cerradura, </em>formulada en 1897 por Emil Fisher, para describir la especificidad de las interacciones entre enzimas y sustratos. Paul Ehrlich la ampli&oacute; en 1900 para explicar la elevada especificidad de las reacciones del sistema inmunitario. Y en 1914 Frank Rattray Lillie, de la Universidad de Chicago, hizo uso de la misma hip&oacute;tesis para se&ntilde;alar el reconocimiento mutuo de &oacute;vulo y espermatozoide. Hacia los a&ntilde;os veinte, la hip&oacute;tesis de la llave y la cerradura se hab&iacute;a convertido en uno de los postulados centrales de la biolog&iacute;a molecular": N. Sharon - H. Lis, &laquo;Carbohidratos en el reconocimiento celular&raquo;, <em>Investigaci&oacute;n y ciencia, </em>n&deg; 198, marzo 1993, p. 20 (las cursivas son nuestras).</p>

<p><a name="_ftn2" href="http://www.obolog.com/#_ftnref2"><sup><sup>[2]</sup></sup></a> "Se calcula que en el c&oacute;rtex cerebral hay m&aacute;s de 146.000 neuronas por mil&iacute;metro cuadrado; con lo cual la totalidad de la superficie cerebral viene a contener, por lo menos, 30.000 millones de cuerpos neuronales. Y puesto que las espinas de cada dendrita alcanzan por t&eacute;rmino medio un n&uacute;mero de 20.000, habremos de concluir que en la corteza cerebral del hombre hay entre 10<sup>14</sup> y 10<sup>15</sup> conexiones sin&aacute;pticas": P. La&iacute;n - Entralgo, <em>Cuerpo y alma, </em>Espasa Calpe, Madrid 1991, p. 207.</p>
<p><a name="_ftn3" href="http://www.obolog.com/#_ftnref3"><sup><sup>[3]</sup></sup></a> R. M. Berne - M. N. Levy<em>, Fisiolog&iacute;a, </em>p. 56 (los subrayados son nuestros).</p>
<p><a name="_ftn4" href="http://www.obolog.com/#_ftnref4"><sup><sup>[4]</sup></sup></a> <em>&nbsp;Ibid., </em>pp. 478-479.</p>
<p><a name="_ftn5" href="http://www.obolog.com/#_ftnref5"><sup><sup>[5]</sup></sup></a> "Las principales funciones del n&uacute;cleo guardan una relaci&oacute;n directa con el tratamiento de la informaci&oacute;n; abarcan tambi&eacute;n la conservaci&oacute;n y, si fuera necesario, la restauraci&oacute;n de la biblioteca gen&eacute;tica, la transcripci&oacute;n especialmente, un proceso muy selectivo y complejo por el cual se leen ciertas instrucciones del almac&eacute;n donde se encuentra la informaci&oacute;n y se env&iacute;an al citoplasma para su expresi&oacute;n. Los genes ejercen su influencia dominante sobre la c&eacute;lula a trav&eacute;s de esos mecanismos. Cuando una c&eacute;lula se prepara para la divisi&oacute;n, el n&uacute;cleo realiza una funci&oacute;n adicional, que consiste en la duplicaci&oacute;n exacta de toda la biblioteca gen&eacute;tica. Posteriormente, el n&uacute;cleo sufre una compleja reorganizaci&oacute;n, la mitosis, en la que los cromosomas dejan transitoriamente verse como filamentos separados, dando lugar a la formaci&oacute;n de dos n&uacute;cleos": C. de Duve, <em>La c&eacute;lula viva</em>, Labor, Barcelona 1988, p. 19.</p>
<p><a name="_ftn6" href="http://www.obolog.com/#_ftnref6"><sup><sup>[6]</sup></sup></a> Puede verse al respecto: E. M. De Robertis - G. Oliver - C. V. E. Wright, &laquo;Genes con homeobox y el plan corporal de los vertebrados&raquo;, <em>Investigaci&oacute;n y ciencia, </em>n&deg; 168, septiembre 1990, pp. 14-21; T. Beardsley, &laquo;Genes inteligentes&raquo;, <em>Investigaci&oacute;n y ciencia, </em>n&deg; 181, octubre 1991, pp. 76-85.</p>

<p><a name="_ftn7" href="http://www.obolog.com/#_ftnref7"><sup><sup>[7]</sup></sup></a>V&eacute;ase: A. W. Murray - M. W. Kirschner, &laquo;Control del ciclo celular&raquo;, <em>Investigaci&oacute;n y ciencia, </em>n&deg; 176, mayo 1991, pp. 26-33. En la p. 33 se encuentran las siguientes afirmaciones: "Tanto las levaduras como las c&eacute;lulas som&aacute;ticas de organismos pluricelulares poseen mecanismos para retrasar la entrada en mitosis hasta que no se replique el ADN y se repare cualquier lesi&oacute;n que haya sufrido"; "Sabemos ya que, en c&eacute;lulas som&aacute;ticas y en embriones avanzados, la <em>decisi&oacute;n </em>de replicar el ADN en la interfase se halla sujeta a una fin&iacute;sima regulaci&oacute;n, como sucede tambi&eacute;n con la <em>decisi&oacute;n </em>de iniciar la mitosis...(para esta segunda decisi&oacute;n) la c&eacute;lula <em>valora </em>si ha crecido bastante y puede proceder <em>sin miedo </em>a la replicaci&oacute;n del ADN y, por tanto, a la mitosis...El paso por el punto de arranque est&aacute; tan controlado como el paso por la mitosis...se halla tambi&eacute;n sometido al control de nutrientes, hormonas y factores de crecimiento"; "No debiera sorprendernos una regulaci&oacute;n tan estratificada del control del ciclo en la mayor&iacute;a de las c&eacute;lulas. Los organismos pluricelulares, en particular, deben mantener controles y an&aacute;lisis para coordinar las diferentes etapas del ciclo celular y armonizarlas con las exigencias generales del organismo. La capacidad para regular el crecimiento y la divisi&oacute;n celular, as&iacute; como la diferenciaci&oacute;n en c&eacute;lulas especializadas, resulta crucial para el desarrollo ordenado del embri&oacute;n, para la salud y, en &uacute;ltimo t&eacute;rmino, para la supervivencia del organismo" (las cursivas son nuestras).</p>
<p><a name="_ftn8" href="http://www.obolog.com/#_ftnref8"><sup><sup>[8]</sup></sup></a> &nbsp;J. M. Delgado, &laquo;Ritmos biol&oacute;gicos&raquo;, en: J. A. F. Tresguerres (editor), <em>Fisiolog&iacute;a humana</em>, Interamericana-McGraw Hill, Madrid 1992, p. 1167.&nbsp;&nbsp; -</p>

<p><a name="_ftn9" href="http://www.obolog.com/#_ftnref9"><sup><sup>[9]</sup></sup></a> &nbsp;Cfr. <em>ibid., </em>pp. 1170 y 1174. "Los denominados <em>generadores centrales de patrones en </em>invertebrados....est&aacute;n formados bien por una o m&aacute;s neuronas con propiedades de membrana autorr&iacute;tmicas, bien por un tipo de conectividad sin&aacute;ptica, que produce la respuesta oscilatoria de la red neuronal o, por &uacute;ltimo, por soluciones mixtas. Aunque no tan bien conocidos en la actualidad, los generadores centrales de patrones en vertebrados siguen probablemente un dise&ntilde;o funcional similar": <em>ibid</em>., p. 1175.</p>
<p><a name="_ftn10" href="http://www.obolog.com/#_ftnref10"><sup><sup>[10]</sup></sup></a> &nbsp;S. U. Strogatz - 1. Stewart, &laquo;Osciladores acoplados y sincronizaci&oacute;n biol&oacute;gica&raquo;, <em>Investigaci&oacute;n y ciencia, </em>n&deg; 209, febrero 1994, p. 54.</p>			<p>
			Leer <strong><a href="http://dererumnatura.obolog.com/despliegue-dinamismo-natural-ii-101769" title="El despliegue del Dinamismo natural II">El despliegue del Dinamismo natural II</a></strong> en <a href="http://dererumnatura.obolog.com" title="Motus ad formam">De rerum natura</a>
			</p>
			 ]]>
		</description>
				<author>Romen</author>
				<category>filosofía de la naturaleza</category>
				<category>apuntes</category>
				<comments>http://dererumnatura.obolog.com/despliegue-dinamismo-natural-ii-101769#formulario</comments>
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		<pubDate>Thu, 26 Jun 2008 04:00:59 +0100</pubDate>
	</item>
	<item>
		<title>El despliegue del Dinamismo natural</title>
		<link>http://dererumnatura.obolog.com/despliegue-dinamismo-natural-101765</link>
		<description>
			<![CDATA[
			<p align="center"><strong>EL DESPLIEGUE DEL DINAMISMO NATURAL</strong></p>
<p>Indice</p>
<p>1. Pautas din&aacute;micas</p>
<p>1. Pautas din&aacute;micas e informaci&oacute;n</p>
<p>1.2. Tipos de pautas din&aacute;micas</p>
<p>a) Leyes din&aacute;micas</p>
<p>b) Pautas informacionales</p>
<p>1.3. Sinergia, organizaci&oacute;n y tendencias</p>
<p>2. Los procesos naturales</p>
<p>2. 1. Modalidades del devenir</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; a)Cambios substanciases y accidentales</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; b) Procesos unitarios</p>
<p>2.2. El proceso como despliegue de informaci&oacute;n</p>
<p>2.3. Potencialidad y actualidad</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; a)La explicaci&oacute;n aristot&eacute;lica del devenir</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; b)Las nociones de potencia y acto</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; c) Tipos de potencia y acto</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; d) La actualizaci&oacute;n de potencialidades</p>
<p>3. Los procesos unitarios en la naturaleza</p>
<p>3. 1. Los procesos unitarios ante la experiencia ordinaria</p>
<p>3.2. Los procesos unitarios ante las ciencias</p>
<p>a) Procesos hol&iacute;sticos</p>
<p>b) Procesos funcionales</p>
<p>c)&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Procesos morfogen&eacute;ticos</p>
<p>d) Procesos c&iacute;clicos</p>
<p>3.3. Perspectiva de los procesos unitarios</p>
<p>4. La construcci&oacute;n de la naturaleza</p>
<p>4. 1. La direccionalidad del devenir natural</p>
<p>4.2. La emergencia de novedades</p>
<p>4.3. La auto-organizaci&oacute;n de la naturaleza</p>
<p>5. Interpretaciones filos&oacute;ficas de los procesos naturales</p>
<p>5. 1. Los procesos ante la ciencia experimental</p>
<p>5.2. Bergson y Whitehead: devenir y creatividad</p>
<p>5.3. Hartmann: potencialidad actualidad y teleolog&iacute;a</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La naturaleza est&aacute; surcada en&nbsp; todos sus niveles por el cambio; ninguno de sus aspectos est&aacute; sustra&iacute;do al devenir, que adopta una enorme variedad de modalidades. Sin embargo, esas transformaciones giran en tomo a &laquo;pautas din&aacute;micas&raquo; espec&iacute;ficas, de tal modo que nuestro mundo posee una organizaci&oacute;n muy singular: existen muchos procesos unitarios, que constan de fases coordinadas cuya unidad s&oacute;lo se explica porque existe una &laquo;informaci&oacute;n&raquo; que gu&iacute;a el despliegue del dinamismo natural.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; C__ndo consideramos los diferentes niveles de organizaci&oacute;n, advertimos que el despliegue del dinamismo natural en cada uno de ellos se realiza de acuerdo con pautas, y que en cada nivel existen potencialidades espec&iacute;ficas cuya actualizaci&oacute;n conduce a una jerarqu&iacute;a de niveles que poseen una complejidad organizativa creciente. La construcci&oacute;n de la naturaleza aparece as&iacute; como un gran proceso global de auto-organizaci&oacute;n, en el que se producen aut&eacute;nticas novedades emergentes, y todo ello es posible gracias al almacenamiento y despliegue de informaci&oacute;n.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En el primer apartado de este cap&iacute;tulo se se&ntilde;alan los aspectos estructurales del dinamismo natural, o sea, la existencia de &laquo;pautas din&aacute;micas&raquo;, y se muestra que esas pautas equivalen al almacenamiento y despliegue de &laquo;informaci&oacute;n&raquo;. En el segundo apartado, despu&eacute;s de examinar las modalidades del devenir natural, se subraya la importancia de los &laquo;procesos unitarios&raquo;, y se analiza la explicaci&oacute;n de los procesos en t&eacute;rminos de potencialidad y actualidad, mostrando que esa explicaci&oacute;n resulta iluminada cuando se la considera bajo la perspectiva de la informaci&oacute;n. En el tercer apartado se ejemplifica el conocimiento que poseemos de los procesos unitarios en la actualidad, con objeto de mostrar los nuevos panoramas que se abren a la reflexi&oacute;n filos&oacute;fica. En el cuarto apartado se examinan, a la luz de las ideas anteriores, algunos aspectos del devenir natural que se relacionan con la emergencia de novedades. Por fin, en el quinto y &uacute;ltimo apartado, se examinan algunas interpretaciones filos&oacute;ficas de los procesos naturales con el fin de precisar las ideas expuestas en este, cap&iacute;tulo y situar su verdadero alcance.</p>
<p><strong>1. Pautas din&aacute;micas </strong></p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Los sistemas naturales no se encuentran nunca completamente aislados; adem&aacute;s, como poseen un dinamismo propio, interaccionan entre s&iacute;. De ah&iacute; resultan los cambios, tal como se dan en la naturaleza: el devenir natural es el resultado de interacciones, en las cuales se integran los dinamismos que intervienen y producen un resultado com&uacute;n. En definitiva, la estructura b&aacute;sica de cualquier cambio natural consiste en interacciones en las que se llega a estados de equilibrio.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Los procesos naturales no se desarrollan de modo err&aacute;tico: los dinamismos se despliegan de acuerdo con pautas, su integraci&oacute;n tambi&eacute;n responde a pautas, y el resultado de los procesos se articula en tomo a pautas. Por tanto, para representar fielmente los procesos naturales, es preciso considerar las pautas espec&iacute;ficas que gu&iacute;an su desarrollo y sus resultados; las denominaremos <em>pautas din&aacute;micas, </em>para distinguirlas de las pautas que se refieren a las configuraciones espaciales.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Para comprender esas pautas, resulta muy ilustrativo el concepto de <em>informaci&oacute;n. </em>En efecto, nuestro conocimiento de las pautas din&aacute;micas se representa mediante <em>leyes </em>que equivalen a <em>programas </em>de actuaci&oacute;n. En este sentido, las leyes contienen una <em>informaci&oacute;n </em>sobre el posible curso de los procesos; esa informaci&oacute;n expresa las posibilidades del dinamismo natural cuando se dan unas condiciones concretas: corresponde, por tanto, a algo real.</p>
<p>1.1.<em> Pautas din&aacute;micas e informaci&oacute;n </em></p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El concepto de <em>informaci&oacute;n </em>suele utilizarse en tres contextos que, si bien est&aacute;n relacionados, son diferentes. En primer lugar, tanto en la vida ordinaria como en las ciencias de la informaci&oacute;n, se relaciona con la <em>comunicaci&oacute;n </em>de mensajes y, por tanto, con la acci&oacute;n de informar a alguien acerca de contenidos que tienen un significado. En segundo lugar, la <em>teor&iacute;a de la informaci&oacute;n </em>estudia aspectos tecnol&oacute;gicos de la transmisi&oacute;n y tratamiento de mensajes, utilizando conceptos matem&aacute;ticos relacionados con la teor&iacute;a de la probabilidad. En tercer lugar, en las ciencias experimentales se utiliza cada vez m&aacute;s un concepto de informaci&oacute;n que equivale aproximadamente a un <em>programa </em>que gu&iacute;a la actividad natural: este concepto se comenz&oacute; a utilizar en la biolog&iacute;a cuando se descubri&oacute; la existencia de la informaci&oacute;n gen&eacute;tica, y se ha extendido tanto a otros dominios de la biolog&iacute;a como tambi&eacute;n de la f&iacute;sica y la qu&iacute;mica. Aqu&iacute; utilizaremos el concepto de informaci&oacute;n en este tercer sentido<a name="_ftnref1" href="http://www.obolog.com/write/#_ftn1"><sup><sup>[1]</sup></sup></a>.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En las interacciones naturales pueden reconocerse los elementos t&iacute;picos de la informaci&oacute;n: <em>se&ntilde;ales, c&oacute;digo, almacenamiento, comunicaci&oacute;n, interpretaci&oacute;n e integraci&oacute;n. </em>Nuestro conocimiento de estos factores dista mucho de ser completo, pero se conoce suficientemente en algunos casos, y es posible afirmar su existencia en otros.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La informaci&oacute;n se encuentra <em>almacenada </em>en las estructuras espaciales, cuya configuraci&oacute;n equivale a un programa o unas instrucciones que determinan c&oacute;mo actuar</p>
<p>frente a cada tipo de se&ntilde;ales. La estructura de cada sistema determina unas disposiciones internas, cuya actualizaci&oacute;n depende de las interacciones que intervienen en cada caso concreto.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En las interacciones, las respectivas informaciones se <em>integran o combinan </em>en un resultado &uacute;nico; se combinan los dinamismos y estructuraciones, dando lugar a nuevas pautas informacionales.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En este contexto, sobre todo cuando se piensa en las <em>se&ntilde;ales, </em>los<em> c&oacute;digos , </em>la <em>comunicaci&oacute;n </em>y la <em>interpretaci&oacute;n </em>de la informaci&oacute;n, es dif&iacute;cil evitar el uso de conceptos antropom&oacute;rficos; pero se trata de un antropomorfismo que no ofrece mayor dificultad, con tal que se tenga en cuenta su car&aacute;cter <em>metaf&oacute;rico. </em>Por ejemplo, las entidades f&iacute;sico- qu&iacute;micas no poseen un conocimiento ni un lenguaje semejantes a los nuestros; sin embargo, en un sentido <em>metaf&oacute;rico pero real, conocen y se comunican: </em>un electr&oacute;n &laquo;sabe&raquo; que se encuentra dentro de un campo electromagn&eacute;tico, &laquo;conoce&raquo; que el campo tiene unas determinadas caracter&iacute;sticas y, en consecuencia, sus posibles modos de comportamiento; asimismo, cuando una part&iacute;cula llega hasta un &aacute;tomo con una determinada energ&iacute;a, el &aacute;tomo la detecta, &laquo;conoce&raquo; sus caracter&iacute;sticas y reacciona de acuerdo con las pautas correspondientes. Esto nada tiene que ver con un &laquo;panpsiquismo&raquo; que atribuya una conciencia a esas entidades f&iacute;sico-qu&iacute;micas; simplemente, refleja aspectos de la realidad para cuya conceptualizaci&oacute;n nos vemos forzados a utilizar un lenguaje metaf&oacute;rico, y equivale a reconocer que <em>no existe una materia puramente inerte o pasiva, </em>ya que toda entidad material contiene una informaci&oacute;n que gu&iacute;a sus interacciones.</p>
<p>&nbsp;1.2<em>. Tipos de pautas din&aacute;micas </em></p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Cualquier pauta din&aacute;mica corresponde al despliegue de una informaci&oacute;n almacenada estructuralmente; por tanto, puede recibir el nombre de &laquo;pauta informacional&raquo;. Sin embargo, distinguiremos dos grandes tipos de pautas din&aacute;micas: las <em>leyes din&aacute;micas, </em>que representan el comportamiento de sistemas relativamente simples en condiciones precisas, y las <em>pautas informacionales </em>en sentido m&aacute;s estricto, que corresponden al desarrollo de procesos m&aacute;s complejos en los que se da una secuencia de estados sucesivos y suponen un elevado grado de organizaci&oacute;n.</p>
<p>a)<em> Leyes din&aacute;micas </em></p>
<p><em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </em>Muchas leyes cient&iacute;ficas son leyes din&aacute;micas en su misma formulaci&oacute;n, porque se refieren a los cambios que experimentan los sistemas cuando se encuentran en determinadas condiciones. Y cualquier ley expresa la existencia de pautas; por tanto, una ley din&aacute;mica expresa la existencia de pautas din&aacute;micas.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En cualquier rama de la ciencia existen muchas leyes din&aacute;micas, lo cual pone de relieve la funci&oacute;n b&aacute;sica que las pautas din&aacute;micas desempe&ntilde;an en la naturaleza.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Hablando estrictamente, las leyes que rigen el comportamiento de las entidades naturales no tienen una existencia independiente: lo que existe en la realidad son sistemas naturales cuyo dinamismo se despliega de acuerdo con pautas, y a partir de las manifestaciones de ese despliegue nosotros formulamos leyes que resumen el posible comportamiento de los sistemas en las diferentes circunstancias. Esas leyes, cuando est&aacute;n bien comprobadas, corresponden a la realidad, y su formulaci&oacute;n es uno de los principales objetivos de las ciencias; pero no debe olvidarse que no tienen una existencia &laquo;separada&raquo;: se encuentran &laquo;incorporadas&raquo; a los sistemas naturales, de cuyo comportamiento las abstraemos. Por tanto no debe sorprender que, por muy exactas que sean, posean un car&aacute;cter s&oacute;lo aproximativo.</p>
<p>&nbsp;b)<em> Pautas informacionales </em></p>
<p><em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </em>En los sistemas que poseen un elevado grado de organizaci&oacute;n, existen procesos que no se pueden representar mediante leyes simples, porque constan de una serie de pasos sucesivos, mutuamente coordinados. En ese caso, nos encontramos ante <em>pautas informacionales </em>que implican todo un programa de actuaci&oacute;n.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Las <em>pautas informacionales </em>consisten en <em>instrucciones que gu&iacute;an el despliegue del dinamismo natural. </em>Existen programas complejos, que contienen instrucciones de diferentes niveles, coordinadas de tal modo que regulan todo un conjunto de procesos que conducen a estructuras con un alto grado de organizaci&oacute;n; se trata de pautas informacionales complejas, que alcanzan su grado m&aacute;ximo en la organizaci&oacute;n funcional de los vivientes.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El caso t&iacute;pico es la informaci&oacute;n gen&eacute;tica, que equivale a una <em>pauta informacional </em>que se encuentra almacenada en una <em>pauta estructural </em>(la estructura espacial del ADN), y gu&iacute;a el despliegue de todo un conjunto de <em>pautas din&aacute;micas </em>particulares (los procesos de transcripci&oacute;n y traducci&oacute;n del ADN), las cuales, a su vez, tienen como resultado la producci&oacute;n de nuevas pautas <em>estructurales </em>(las de las prote&iacute;nas) que, de nuevo, despliegan otras <em>pautas din&aacute;micas </em>(los procesos en los que intervienen las prote&iacute;nas), y as&iacute; sucesivamente. Por tanto, en la informaci&oacute;n gen&eacute;tica se entrelazan el dinamismo y la estructuraci&oacute;n a trav&eacute;s de pautas informacionales. La informaci&oacute;n gen&eacute;tica se encuentra almacenada en estructuras espaciales que contienen pautas, y gu&iacute;a el desarrollo de procesos que producen otras pautas espaciales. La estructura espacial inicial, los procesos dirigidos por esa estructura, y las estructuras producidas mediante esos procesos, responden a pautas.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En la actividad guiada por la informaci&oacute;n gen&eacute;tica, cada paso se desarrolla de acuerdo con leyes f&iacute;sico-qu&iacute;micas particulares <em>(leyes din&aacute;micas), </em>pero forma parte de procesos que se desarrollan de acuerdo con un <em>programa. </em>Durante el desarrollo de ese programa (que se extiende a la vida entera del organismo), se producen muchos procesos en los cuales se forman y regeneran substancias bioqu&iacute;micas, c&eacute;lulas, tejidos, &oacute;rganos y sistemas: se trata de un proceso global que incluye aspectos cooperativos, hol&iacute;sticos y d&iacute;reccionales.</p>
<p>1.3.<em> Sinergia, organizaci&oacute;n y tendencias </em></p>
<p><em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </em>En efecto, la existencia de pautas informacionales exige la acci&oacute;n conjunta de muchos componentes: s&oacute;lo as&iacute; es posible que una estructura espacial contenga informaci&oacute;n almacenada y que esa informaci&oacute;n se despliegue en una serie de pasos coordinados. La existencia de <em>sinergia </em>o acci&oacute;n cooperativa no s&oacute;lo es una condici&oacute;n necesaria para que existan pautas informacionales; debe poseer, adem&aacute;s, caracteres muy espec&iacute;ficos, de tal modo que pueda darse el acoplamiento, tanto simult&aacute;neo como sucesivo, de una gran cantidad de factores.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Una acci&oacute;n cooperativa de ese tipo s&oacute;lo puede darse si existe un elevado grado de <em>organizaci&oacute;n; </em>debe tratarse, adem&aacute;s, de una organizaci&oacute;n estable. En la actualidad, conocemos con detalle muchos aspectos de la organizaci&oacute;n de los vivientes y de la cooperatividad de sus componentes, y ese conocimiento muestra de modo contundente la enorme sutileza de la organizaci&oacute;n de los vivientes y la cooperatividad de sus componentes.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La sinergia y la organizaci&oacute;n ponen de manifiesto la existencia de <em>tendencias.</em> No<em> </em>es necesario abordar ahora el problema de la finalidad de modo detallado; nos limitamos a se&ntilde;alar que si la existencia de pautas din&aacute;micas ya es un indicio de <em>direccionalidad, </em>mucho m&aacute;s lo es la existencia de pautas informacionales que gu&iacute;an el desarrollo de procesos unitarios cuyas fases se encuentran coordinadas.</p>
<p><strong>2. Los procesos naturales </strong></p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La simple enumeraci&oacute;n de los diferentes cambios que se dan en la naturaleza exigir&iacute;a una tarea enciclop&eacute;dica. Lo que aqu&iacute; nos interesa es analizar las principales modalidades de esos cambios, centrando la atenci&oacute;n de modo especial en los procesos unitarios que consisten en una sucesi&oacute;n coordinada de fases sucesivas, porque ah&iacute; se manifiesta con especial claridad el car&aacute;cter espec&iacute;fico de la naturaleza en la que vivimos.</p>
<p>2. 1<em>. Modalidades del devenir </em></p>
<p><em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </em>Los aspectos din&aacute;micos de la naturaleza suelen designarse mediante t&eacute;rminos que, si bien est&aacute;n relacionados entre si, tienen significados diferentes: &laquo;devenir&raquo;, &laquo;cambio&raquo;, &laquo;movimiento&raquo;, &laquo;transformaci&oacute;n&raquo;, &laquo;mutaci&oacute;n&raquo;, &laquo;proceso&raquo;. El uso de esos t&eacute;rminos var&iacute;a seg&uacute;n los diferentes autores y contextos. Por ejemplo, se suele hablar de &laquo;devenir&raquo; en un sentido muy general, para expresar que todas las entidades naturales se encuentran sumergidas en el flujo de los cambios; se habla de &laquo;cambio&raquo; para designar cualquier tipo de variaci&oacute;n; &laquo;movimiento&raquo; designa a veces cualquier cambio, y en un sentido m&aacute;s estricto, el cambio de lugar o posici&oacute;n; los t&eacute;rminos &laquo;transformaci&oacute;n&raquo; o &laquo;mutaci&oacute;n&raquo; subrayan que el cambio afecta a un sujeto; por fin, el t&eacute;rmino &laquo;proceso&raquo; se utiliza para designar el conjunto de las fases sucesivas de un fen&oacute;meno.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Obviamente, el significado m&aacute;s amplio corresponde a los t&eacute;rminos &laquo;devenir&raquo; y &laquo;cambio&raquo;. Y ambos se relacionan estrechamente con el &laquo;movimiento&raquo;, porque siempre suponen alg&uacute;n movimiento o cambio de posici&oacute;n: es imposible que algo natural cambie sin que ninguna de sus partes se mueva. El t&eacute;rmino &laquo;proceso&raquo; designa una realidad articulada: implica una serie de pasos que conducen a un resultado; por tanto, en cualquier proceso se dan una serie de cambios y movimientos.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Consideraremos, en primer lugar, la clasificaci&oacute;n cl&aacute;sica de los cambios en <em>substanciales y accidentales; </em>y a continuaci&oacute;n, examinaremos los procesos.</p>
<p>a)<em> Cambios substanciales y accidentales </em></p>
<p><em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </em>Arist&oacute;teles distingui&oacute; dos tipos de cambios: el <em>accidental, </em>que se da cuando una sustancia conserva su identidad pero cambia bajo alg&uacute;n aspecto accidental, y el <em>substancial, </em>que supone la desaparici&oacute;n de una substancia y su transformaci&oacute;n en otra diferente.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Adem&aacute;s, distingui&oacute; tres tipos de <em>cambio accidental: </em>el cambio de <em>lugar, </em>que suele denominarse tambi&eacute;n <em>movimiento local </em>o simplemente <em>movimiento;</em> el cambio en la <em>cantidad</em>, que puede ser de <em>aumento </em>o de <em>disminuci&oacute;n; </em>y el cambio en las <em>cualidades, </em>que se denomina <em>alteraci&oacute;n . </em></p>
<p><em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </em>Entre estos cambios existe un orden. El m&aacute;s superficial es el movimiento local, porque s&oacute;lo implica un desplazamiento, y puede darse aunque no haya otros cambios m&aacute;s profundos. A continuaci&oacute;n se encuentran el cambio en la cantidad, que s&oacute;lo supone el movimiento local, y el cambio de cualidad que supone los dos anteriores. Por fin, el m&aacute;s profundo es el cambio substancial.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En el cambio accidental, <em>la sustancia cambia, </em>pero s&oacute;lo <em>accidentalmente, </em>sin que el cambio llegue a afectar a su identidad o modo de ser esencial; se trata, por ejemplo, de todos los cambios que se dan en un ser vivo mientras mantiene su identidad. En el cambio substancial, <em>la substancia cambia radicalmente, </em>ya que deja de existir una sustancia determinada y comienza a existir otra; es lo que sucede, por ejemplo, cuando muere un viviente.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El cambio substancial viene preparado por una serie de cambios accidentales que, cuando llegan a ser suficientemente intensos, provocan el cambio de la identidad sustancial.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Que un cambio sea accidental no significa que sea poco importante; s&oacute;lo significa que el sujeto de ese cambio no deja de existir seg&uacute;n su modo de ser b&aacute;sico. Sin duda, existen cambios accidentales que son muy superficiales, pero otros, por el contrario, pueden afectar seriamente al sujeto substancial.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Estas ideas aristot&eacute;licas pueden integrarse f&aacute;cilmente en la perspectiva contempor&aacute;nea. Desde luego, exigen tomar en consideraci&oacute;n los conceptos de substancia y accidente; corno ya se ha visto, la aplicaci&oacute;n del concepto de substancia resulta m&aacute;s f&aacute;cil en el caso de los vivientes (&aacute;mbito biol&oacute;gico) que en los sistemas f&iacute;sico-qu&iacute;micos, y lo mismo suceder&aacute;, por tanto, cuando se intente determinar la existencia de cambios substanciales. El concepto de cambio cuantitativo (aumento o disminuci&oacute;n), tambi&eacute;n resulta especialmente claro cuando se aplica a los vivientes.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Evidentemente, esta clasificaci&oacute;n tiene inter&eacute;s cuando se aplica a los cambios en los que tiene inter&eacute;s, y es posible, determinar un <em>sujeto </em>substancial concreto. Si se desea centrar la atenci&oacute;n en la <em>organizaci&oacute;n </em>de la naturaleza (y, por tanto, en su racionalidad), tiene especial inter&eacute;s considerar, como lo haremos a continuaci&oacute;n, los <em>procesos; </em>pero una perspectiva no excluye la otra: en efecto, se puede afirmar que los procesos naturales constan, en &uacute;ltima instancia, de cambios substanciales y accidentales, e incluso podr&iacute;a aventurarse que la explicaci&oacute;n aristot&eacute;lica del cambio en t&eacute;rminos de potencialidad y actualidad (que consideraremos en este mismo apartado), corresponde principalmente a lo que aqu&iacute; denominamos &laquo;procesos unitarios&raquo;.</p>
<p>b)<em> Procesos unitarios </em></p>
<p><em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </em>Aunque en ocasiones se denomina &laquo;proceso&raquo; a cualquier cambio, aqu&iacute; utilizaremos ese t&eacute;rmino para designar un cambio que consta de una serie de <em>pasos articulados </em>que llevan desde un <em>estado inicial </em>hasta otro <em>estado final. </em>Se supone, por tanto, que los pasos que constituyen un proceso se encuentran coordinados, y que su sucesi&oacute;n posee cierta unidad. En este sentido se puede definir el proceso como el "conjunto de las fases escalonadas de un fen&oacute;meno natural o de una operaci&oacute;n artificial"<a name="_ftnref2" href="http://www.obolog.com/write/#_ftn2"><sup><sup>[2]</sup></sup></a>; o tambi&eacute;n como una "serie escalonada de operaciones para alcanzar un objetivo determinado", o una "transformaci&oacute;n de un sistema<a name="_ftnref3" href="http://www.obolog.com/write/#_ftn3"><sup><sup>[3]</sup></sup></a>".</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Es f&aacute;cil advertir por qu&eacute; centramos nuestra atenci&oacute;n en los procesos. En efecto, si consideramos el devenir en general, lo que aparece ante nuestros ojos es una enorme variedad de cambios cuyo estudio detallado m&aacute;s bien corresponde a las ciencias. De hecho, aunque en muchos tratados filos&oacute;ficos se estudia el devenir en general, se puede comprobar que, cuando se plantean los problemas filos&oacute;ficos, aunque quiz&aacute; no siempre se advierta expresamente, lo que se est&aacute; considerando son procesos unitarios que poseen caracteres espec&iacute;ficos.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En la naturaleza existe una enorme diversidad de procesos. La mayor&iacute;a son muy complejos y pueden dividirse en sub-procesos; adem&aacute;s, se desarrollan de modo continuo, de manera que determinar d&oacute;nde acaba un proceso y comienza otro depende, en cierta medida, del punto de vista que adoptemos Desde la perspectiva filos&oacute;fica interesa, sobre todo, estudiar aquellas caracter&iacute;sticas de los procesos que permiten comprender las propiedades b&aacute;sicas de nuestro mundo, y especialmente por qu&eacute; posee una organizaci&oacute;n enormemente espec&iacute;fica que hace posible la vida humana. Por consiguiente, los procesos que m&aacute;s interesan a la filosof&iacute;a son los que poseen de modo m&aacute;s acusado dimensiones holistas y direccionales.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Existen en la naturaleza muchos procesos que poseen un alto grado de <em>unidad </em>y de <em>direccionalidad, </em>tanto en su <em>punto de partida, </em>como en su <em>t&eacute;rmino </em>y en su <em>desarrollo: </em>su comienzo y su t&eacute;rmino consisten en situaciones bien determinadas, y el tr&aacute;nsito desde el estado inicial hasta el final se desarrolla de modo caracter&iacute;stico. Estos caracteres se dan, sobre todo, en los vivientes: su desarrollo desde las fases primeras hasta la madurez es un gran proceso claramente unitario y direccional, y su actividad est&aacute; llena de relaciones funcionales que manifiestan tambi&eacute;n la unidad y la tendencialidad propia de los organismos. Pero el progreso cient&iacute;fico permite conocer tambi&eacute;n muchos procesos unitarios y direccionales en el nivel f&iacute;sico-qu&iacute;mico.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Es claro que no podemos atribuir a los procesos naturales el mismo tipo de direccionalidad que se da en los procesos guiados por la raz&oacute;n humana; los procesos racionales y los artificiales est&aacute;n guiados por la b&uacute;squeda consciente de un fin, cosa que no sucede en los procesos naturales: los procesos racionales consisten en el encadenamiento mental de ideas, y los artificiales responden a un proyecto y, por tanto, poseen una direcci&oacute;n deliberadamente impuesta por el agente. En cambio, los procesos naturales provienen de agentes irracionales y no se les puede atribuir la finalidad caracter&iacute;stica del comportamiento racional.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Sin embargo, los procesos naturales se desarrollan de un modo <em>direccional, </em>y conducen a resultados que poseen un alto grado de organizaci&oacute;n: aunque no son racionales en sentido estricto, manifiestan una cierta <em>racionalidad </em>en sus resultados y en el modo de conseguirlos Estos son los aspectos que m&aacute;s interesan a la reflexi&oacute;n filos&oacute;fica.</p>
<p>2.2. <em>El proceso como despliegue de informaci&oacute;n </em></p>
<p><em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </em>Es f&aacute;cil relacionar los procesos unitarios con las pautas informacionales, ya que ambos se exigen mutuamente.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Por una parte, no se comprende c&oacute;mo podr&iacute;a existir un proceso unitario, que supone una sucesi&oacute;n coordinada de pasos, si no existiera alg&uacute;n tipo de programa que guiara el desarrollo del proceso, y esto es precisamente una pauta informacional.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Por otra parte, una pauta informacional consiste en unas instrucciones almacenadas estructuralmente de cuyo despliegue resulta una serie de pautas din&aacute;micas coordenadas; por tanto, un proceso unitario.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ahora podemos advertir que la distinci&oacute;n entre &laquo;leyes din&aacute;micas&raquo; y &laquo;pautas informacionales&raquo; corresponde, aproximadamente, a la distinci&oacute;n entre lo que podemos denominar &laquo;cambios aislados&raquo; y los &laquo;procesos unitarios&raquo;.Ning&uacute;n cambio, en sentido estricto, se encuentra completamente aislado; sin embargo, es posible considerar muchos cambios como si apenas tuvieran alguna relaci&oacute;n con casi ning&uacute;n otro, o al menos, como si no formaran parte de una serie coordinada. Este tipo de consideraci&oacute;n tiene una importancia central en las ciencias experimentales, y de ah&iacute; provienen muchos equ&iacute;vocos que se han planteado en tomo al devenir en la &eacute;poca moderna.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En efecto, el procedimiento t&iacute;pico de las ciencias experimentales consiste en adoptar una perspectiva anal&iacute;tica, en la que se descomponen los procesos de tal modo que puedan aislarse sus componentes; de este modo se pueden estudiar de modo sistem&aacute;tico, investigando c&oacute;mo var&iacute;an los diversos factores en condiciones experimentales controladas (por tanto, aislando los aspectos que interesan, de modo que puedan dejarse fuera de la consideraci&oacute;n todos los dem&aacute;s). Este procedimiento es extraordinariamente eficaz y permite conseguir muchos conocimientos particulares que, de otro modo, resultar&iacute;an inaccesibles. Pero, desde el punto de vista filos&oacute;fico, existe el peligro del <em>reduccionismo, </em>que tiende a reconstruir la naturaleza como una simple suma de las transformaciones particulares que se pueden estudiar mediante la perspectiva anal&iacute;tica. De este modo, se pierde de vista lo m&aacute;s caracter&iacute;stico de la naturaleza: la existencia de una organizaci&oacute;n que, en el aspecto din&aacute;mico, se muestra a trav&eacute;s de procesos unitarios que consisten en una serie articulada de pasos que conducen desde un estado inicial preciso hasta otro estado final igualmente concreto, de un modo direccional.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El progreso reciente de las ciencias ha puesto de relieve que, si bien la perspectiva anal&iacute;tica conserva toda su importancia para conocer pautas din&aacute;micas particulares (leyes), podemos tambi&eacute;n estudiar cient&iacute;ficamente muchos procesos unitarios que responden a pautas informacionales. Este nuevo panorama s&oacute;lo se ha abierto claramente en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, gracias a los avances de las teor&iacute;as morfogen&eacute;ticas. A la luz de este progreso, las reflexiones filos&oacute;ficas de &eacute;pocas anteriores acerca del devenir adquieren un nuevo relieve: se advierten las insuficiencias de las que depend&iacute;an excesivamente de la perspectiva anal&iacute;tica y, en cambio, adquieren un car&aacute;cter casi prof&eacute;tico las que subrayaban los aspectos hol&iacute;sticos, sin&eacute;rgicos y direccionales de los procesos naturales; adem&aacute;s, el concepto de informaci&oacute;n permite comprender mucho mejor estos aspectos, que hasta nuestra &eacute;poca aparec&iacute;an envueltos en un cierto aire de misterio. Lo comprobaremos al analizar, a continuaci&oacute;n, la explicaci&oacute;n de los procesos en t&eacute;rminos de potencialidad y actualidad.</p>
<p>2.3<em>. Potencialidad y actualidad </em></p>
<p><em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </em>Sin duda, la doctrina de la potencia y el acto es uno de los principales logros de Arist&oacute;teles y un elemento fundamental del pensamiento filos&oacute;fico, que es utilizado ampliamente incluso por quienes no comparten otros aspectos de la filosof&iacute;a aristot&eacute;lica.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Arist&oacute;teles utiliz&oacute; esa doctrina, que se aplica a muchos otros problemas, para explicar el devenir. Consideraremos ahora este aspecto, examinaremos luego brevemente algunos significados del acto y de la potencia que tienen especial inter&eacute;s para la filosof&iacute;a de la naturaleza, y a continuaci&oacute;n mostraremos que la explicaci&oacute;n de los procesos como actualizaci&oacute;n de potencialidades adquiere un nuevo relieve cuando se la considera a la luz del concepto de informaci&oacute;n.</p>
<p><em>a)La explicaci&oacute;n aristot&eacute;lica del devenir</em></p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Entre los primeros fil&oacute;sofos algunos incluso negaron la realidad del cambio. Argumentaron que el cambio supone una novedad en el ser, que esa&nbsp; novedad no puede surgir de la nada y que, por tanto, surge de algo que ya exist&iacute;a: de esas premisas concluyeron que no existe un cambio real, sino s&oacute;lo aparente. Puesto que esa conclusi&oacute;n es incompatible con los datos de la experiencia, deber&iacute;a afirmarse que la experiencia no nos proporciona un conocimiento aut&eacute;ntico de la realidad; por tanto, existir&iacute;a una dicotom&iacute;a entre la verdadera realidad, s&oacute;lo accesible al conocimiento intelectual, y el mundo de las apariencias sensibles. Esta fue la l&iacute;nea inaugurada por Parm&eacute;nides.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Los atomistas griegos (Leucipo y Derm&oacute;crito) intentaron explicar la naturaleza mediante la combinaci&oacute;n de los &aacute;tomos y el vac&iacute;o. Afirmaban que los &aacute;tomos son entidades inmutables e indivisibles (&eacute;ste es el significado del t&eacute;rmino griego &laquo;&aacute;tomo&raquo;), que constituyen en &uacute;ltimo termino la trama de la naturaleza. El &uacute;nico cambio real ser&iacute;a el movimiento local, y la naturaleza se explicar&iacute;a mediante el desplazamiento y las combinaciones de los &aacute;tomos: las entidades naturales ser&iacute;an el resultado de la combinaci&oacute;n de los &aacute;tomos, y los procesos se reducir&iacute;an al desplazamiento de partes materiales.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Arist&oacute;teles intent&oacute; reconciliar las exigencias de la raz&oacute;n y de los sentidos, afirmando la realidad del cambio tal como se presenta en la experiencia e intentando explicar racionalmente c&oacute;mo es posible. Su explicaci&oacute;n del devenir se basa en los conceptos de <em>potencia </em>y<em> acto. Ser en acto </em>significa poseer una determinaci&oacute;n, y <em>ser en potencia </em>significa que, si bien no se posee esa determinaci&oacute;n, se da la capacidad real de llegar a poseerla. Bajo esta perspectiva, el cambio es la actualizaci&oacute;n de una potencialidad. <em>Ser en potencia </em>es algo intermedio entre el puro <em>no-ser </em>y el <em>ser en acto , </em>puesto que se tiene la capacidad de llegar a ser lo que no se es. Ser en potencia tiene, adem&aacute;s, una cierta connotaci&oacute;n teleol&oacute;gica o finalista, ya que significa que se poseen capacidades o disposiciones con respecto a tipos espec&iacute;ficos de actos, o sea, que existe una cierta direccionalidad: cuando se dan las condiciones adecuadas, se actualizan las potencialidades, y el cambio consiste precisamente en ese proceso de actualizaci&oacute;n.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Seg&uacute;n la definici&oacute;n cl&aacute;sica de Arist&oacute;teles, el cambio es <em>el acto del ente en potencia en cuanto que est&aacute; en potencia</em><a name="_ftnref4" href="http://www.obolog.com/write/#_ftn4"><em><sup><strong><sup>[4]</sup></strong></sup></em></a><em> </em>. Esto significa que el punto de partida es un ente que no posee una determinaci&oacute;n en acto, pero tiene la potencialidad o capacidad de llegar a poseerla, y que el cambio se da cuando esa potencialidad se actualiza, y precisamente mientras se est&aacute; actualizando; una vez que ya se posee en acto, cesa el cambio.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Arist&oacute;teles afirm&oacute; que el cambio "es